Dosis de personalidad: No violencias.

cerebro hiperactivo

Esta semana celebramos un día de la mujer que no tuvo tanto eco comercial como el del ocho de Marzo, donde muchos caballeros y damas -llenos de buenas intenciones, claro está, que no es con sarcasmo ni nada parecido..- dedican la famosa canción de Ricardo Arjona, algún poema de Pablo Neruda o Mario Benedetti y agotan las existencias de rosas rojas con sus respectivas tarjetas.

No, este día de la mujer era un día por la No Violencia hacia la mujer.  Era un día para reflexionar especialmente sobre lo que debería hacer parte de nuestra educación, de nuestra espina dorsal, de nuestros músculos y de nuestra sangre y que nos falta en dosis alarmantes: el RESPETO.

Pero no es un respeto cualquiera.  Podríamos empezar diciendo que nuestra falta de respeto hacia nosotros mismos nos ha llevado a situar un montón de ideas y sentimientos fuera de nuestro ser…

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Alain de Botton

Bueno, después de varios meses de aislamiento académico, heme aquí de nuevo…

Pero traigo cosas buenas para compartir. La primera de ella, es mi encuentro con la obra de un caballero llamado Alain de Botton. Si buscan su biografía, se encontrarán con la curiosa descripción de un filósofo que también es empresario y que hace documentales, a la vez que escribe libros, además, ha ostentado el cargo de “filósofo en residencia” o permanente de una institución cultural. Los documentales fueron lo primero que conocí de él: es un orador claro, ameno y en sus entrevistas demuestra una gran calidez así como una instantánea empatía con sus entrevistados. El primero en la lista es uno que fue elaborado a partir de su libro How Proust can change your life (Cómo Proust puede cambiar su vida); en él, De Botton nos cuenta cómo gracias a la lectura de Proust, él y todos nosotros podemos apreciar mejor muchos de los instantes cotidianos de la existencia así como la gente que nos rodea, pero sin recurrir a fórmulas viejas y azucaradas que disfracen al evento o al personaje. Y el hecho de que cuente con la actuación de Ralph Fiennes como Marcel Proust, pues… qué les diré… valor agregado.

En el documental “Status Anxiety” De Botton evalúa a la luz de la filosofía y de la razón las causas de nuestro miedo al fracaso y las teorías (religiosas, morales, políticas) que elaboramos para justificar nuestro miedo y nuestro rechazo al fracaso. Este documental es bastante agudo y termina con una invitación a sopesar nuestras ideas sobre el fracaso y sobre el éxito, pues pueden ser bastante conformistas y, al final, al promover una ética de la superación, lo que estamos haciendo es ejerciendo un gran conformismo o peor, justificando la explotación de nuestro prójimo.

Siguiendo con los documentales, no nos puede faltar la maravillosa serie “Philosophy: a guide to happiness” (Filosofía: una guía para la felicidad) en la que nos muestra las enseñanzas de los filósofos Séneca, Sócrates, Epicuro, De Montaigne, Schopenhauer y Nietzsche en temas tan fundamentales como la confianza en sí mismo, el manejo de la ira, la búsqueda de la felicidad (y su engañoso sucedáneo en la abundancia material), la importancia de aceptarse a sí mismo, el amor y el miedo al fracaso. En esta serie De Botton entrevista a gente normal, que no tiene nada que ver con el enrarecido mundo académico y así logra demostrar la profunda relevancia de la filosofía en nuestra vida. La gran moraleja de esta serie de documentales es que debemos reflexionar con lucidez sobre nuestra vida, para poder darle un lugar memorable no sólo ante los demás, sino ante nosotros mismos. Bueno, esa es una de las muchas moralejas…

En otras intervenciones es igual de esclarecedor y no le da vergüenza echar mano del chiste o del doble sentido para hacerse entender y sobre todo, para hacernos entender que el filosofar no es una actividad caduca o extraña a lo cotidiano. Si no, vean esta donde entre risas y ejemplos cómicos, nos invita a pensar en nuestro instinto sexual como una fuerza beneficiosa y refrescante para nuestra individualidad:

En sus exposiciones incluso ha llegado a hablar del pesimismo y lo ha reivindicado como una actitud sana que nos mantiene serenos, con un buen sentido de la realidad, en un mundo en el que cada vez más hay invitaciones para perderse en un universo de ilusiones (hechas a la medida) que nos alejan de tomar partido por nosotros mismos, por nuestra vida con todas sus ramificaciones.

Bueno, les dije que traía cosas buenas. Que no se diga que me voy y vuelvo con las manos vacías, jejejeje 😉

Conociendo al Islam

Historia: Carlos Fuentes, la memoria y la imaginación

Carlos Fuentes, escritor.

Carlos Fuentes, escritor.

–Tal vez por eso pone en boca de su personaje que “ hubiera querido darle a la memoria el sobrenombre de la imaginación”.
–Sí, verá. Todos tenemos memoria, pero la memoria no es a veces la imaginación, es decir, la memoria la guardamos en el pasado como hechos pretéritos y no le dotamos de la imaginación que le damos al futuro. Estamos en función de la imaginación de lo que queremos ser mañana, pero no le damos la imaginación necesaria a lo que fuimos ayer, es lo que quiero decir.
–Son constantes en la novela las referencias a la religión y a la fe. A la trascendencia, más allá de la muerte, a ese “ser lo que somos porque somos lo que fuimos y lo que seremos”…
–Bueno, yo apelo a esa gran definición de la fe, creo que de Tertuliano, “es cierto porque es increíble”. Eso es la fe. Éste es el secreto de la religión, que apela a ese sentimiento de misterio que todos tenemos y que todo lo sacraliza. El problema es que la religión está tomando hoy un protagonismo que no le corresponde. Es la causante y el refugio de muchos conflictos. ¿Por qué? Porque han fracasado las ideologías políticas y como la gente tiene que creer en algo, empieza a creer más en la religión que en la ideología, pero a mí ni la religión ni la ideología me parecen soluciones buenas.
–¿Dónde están las buenas?
–En el uso de la razón, en la politica, en la imaginación, en la cultura, todo lo que es propio de la creación humana, incluyendo, claro, la religión, pero no como protagónica, lo mismo que la ideología. Lo malo es cuando la ideología o la fe se vuelven protagonistas y desplazan a todo lo demás. Entonces se nos olvida que está la razón, la inteligencia, las pasiones, la imaginación y que hay la cultura.

Carlos Fuentes es uno de los más grandes escritores latinoamericanos del siglo XX y la relación que plantea entre memoria e imaginación es sumamente fértil, pues la memoria, tal y como se ha comprendido, ha sido algo intocable que no puede controvertirse; la memoria se ha convertido en una pieza de museo con la que se ha perdido una relación pertinente, una herramienta para producir una cultura conveniente que no plantea preguntas ni crea el espacio para plantearlas… así, la memoria se vuelve un tipo de fe, creíble, defendible y se sacraliza, y ahí puede reemplazar la inteligencia, la imaginación y la cultura, fuerzas que pueden contribuir a construir una cultura que evoluciona, que incluye la duda como fuerza positiva.

El arte de comprender la realidad… The art of understanding reality.

Alisten, apunten, ¡arte!

Por: Mónica Diago / Angélica Gallón

http://www.elespectador.com/impreso/articuloimpreso90427-alisten-apunten-arte?page=0,0

La violencia es cada vez más el gran tema del arte en Colombia. ¿Es acaso esta la última respuesta que queda?  Personajes de la cultura exponen sus puntos de vista.

Débora Arango

Débora Arango: el abuso en nombre de la ley. Abuse in the name of the law


En tiempos románticos el filósofo Hölderlin se preguntó: ¿Para qué la poesía en medio de la penuria? En tiempos violentos, el poeta Juan Manuel Roca invirtió la querella y más bien promulgó: ¿Para qué la poética, si no es para la penuria? Con la misma certeza, más descarnada quizá, Flaubert lanzó una firme consigna: “El arte, como el dios de los judíos, se alimenta de holocaustos”. ¿Es acaso nuestro holocausto un alimento para el arte?

Si la violencia es un tema rotundo e ineludible, si los partidos y los mítines parecen demostrar su fracaso y la política nos convenció de su ineficacia, quizá sean los artistas los que pueden nombrar el conflicto, los que pueden impulsar desde la metáfora y la poética la reacción catártica que realmente repare y sane.

Como una verdad extendida entre los dramaturgos, esta primera etapa estuvo muy orientada por las teorías de Brecht, que decían que el teatro no debía ocuparse del hecho en sí, sino de las causas. “El teatro no se ocupó de la guerra, sino del porqué de esa guerra”

“Asistimos a una literatura de emergencia que nace del deseo inmediato de expresar lo que nos está ocurriendo y es una necesidad sana, pero literariamente es pobre. Nos aproximamos a la saturación con el riesgo de que en lugar de ser algo que alerta, más bien encallece”

Más allá de las historias insólitas que suscita el conflicto, dignas de ser mostradas en la pantalla grande, el cine tiene la función de hacer visibles a las víctimas, de despegarse de aquellas cifras redondeadas y homogenizadas que se perciben en los medios masivos de comunicación.

No resulta dispendioso encontrar obras de arte, libros, piezas de teatro y películas que estén contando la guerra. Sin embargo, un bache parece relucir en torno a la música, o por lo menso así lo ha percibido Mario Muñoz, el cantante de Doctor Krápula “A veces los artistas musicales se olvidan de la realidad y se centran en sus vivencias personales amorosas, en la fiesta y el despecho, y eso hace  que la cultura musical del colombiano promedio sea eso. Nosotros creemos que la vida y sobre todo en Colombia va mas allá de eso y por eso la canción no puede estar anestesiada”.

Muchos piensan que el arte y los artistas no tienen nada que ver con el mundo que los rodea; desde esas ideas, muchos han hablado del arte por el arte, del arte que no tiene que debersele ni a nada ni a nadie, del arte como un pozo lleno de símbolos que no remiten al mundo externo, sino al mundo interno … por eso el artista, para ellos, no debe preocuparse de lo que pasa, sino preocuparse por “crear”…

victorioso? victorious?

Caravaggio: "David". ¿Victorioso? ¿Victorious?

Pero resulta que el mundo no sólo rodea al artista, sino que también lo construye y lo ayuda a volverlo artista. El artista no es entonces un genio caído de la luna, un “despalomado”,  alguien que no tiene nada que hacer, o un vago que no quiere “coger oficio”, como se dice por estos colombianos lares… El arte y el artista tienen mucho por decir, pues el arte es un espacio que nos permite vernos al espejo, que nos posibilita tomar distancia de lo que tenemos muy cerca y hasta metido en la piel, para que reflexionemos y nos preguntemos si en realidad lo necesitamos, lo practicamos, nos deja vivir, o nos impide vivir mejor; gracias al arte  podemos elaborar duelos, llorar lo perdido y lo que nos quitaron, así como valorar el que aún podamos llorar y buscar espacio y razones para volver a sonreír…

Many think that art and artists have nothing to do with the world, that art and artists should not concern themselves with the world that surrounds them and they defend the “art for the sake of art” way of thinking… they might even think that an artist is an idle kind of person, someone that doesn’t want to “work”…

But as it turns out, an artist is not just surrounded by the world, an artist is also made by the world. Art and artists have a lot to say about the world, since art is a space that allows us to take distance from ourselves and from what is too close to us and it also allows us to ask questions about life that can bring positive change. Through art, we can mourn, we can cry and we can give thanks that we still have tears and we can also find that we have the possibility to smile and start all over again…

Death of Sardanapalus. Muerte de Sardanápalo. La violencia y el poder.. Violence and power
Delacroix:Death of Sardanapalus. Muerte de Sardanápalo. La violencia y el poder.. Violence and power

Hello world!

Hello, here I am, ready or not…

Hola, aquí voy, lista o no