Estudiando “Multi_Viral”, de Calle 13

Empiezo este estudio con el siguiente disclaimer: no considero ningún estudio inoficioso ni improductivo. Tampoco creo en las jerarquías culturales, porque sus “efectos de verdad” me imponen unos límites que me parecen actos de ciega crueldad. Así que no deseo repetirlos. Y tranquilos, ya me voy a ocupar del título de esta entrada en la que me enfoco en Calle 13.

Mi amigo Felipe, en una discusión facebookiana me advirtió sobre mi prejuicio (supuesto o real) sobre Calle 13. Me dijo que me faltaba empaparme del tema, pues este grupo musical estaba desarrollando un trabajo de investigación y de integración de diferentes músicas. Yo había renegado de lo que consideraba el anti intelectualismo fácil de las letras de Calle 13. Felipe, exponiendo lo que acabo de referir, me contestaba que eso no era anti intelectualismo fácil y que en sus letras no se negaba o despreciaba la actividad académica. Como ven, la discusión tenía como raíz la opinión (no solo de Felipe, sino de muchos) de que los académicos y científicos “son” o “se creen” una raza aparte y que no comunican sus actividades; parafraseando a Felipe, no “se rebajan” a armar vínculos con la comunidad.

Me ocuparé de lo de los académicos de aire enrarecido y su falta de relación con el resto del mundo en otra entrada, pues esto es un problema de diferentes facetas… Claro, el uso de verbos como “rebajarse” no se me escapa.

Por el momento, me dedico a estudiar a Calle 13 en su último trabajo, “Multi_Viral”. La maravilla del Grooveshark me facilitó la tarea. Este trabajo musical fue lanzado a comienzos de este año y cuenta con colaboradores sumamente interesantes para la elaboración de las letras y los sonidos: Eduardo Galeano (sí, el filósofo) abre el trabajo con un suave Intro titulado El Viaje; Julian Assange (sí, ese, el de los Wikileaks) participa en la canción que da título al trabajo, junto a Tom Morello (Rage Against the Machine) y Kamiliya Jubran (cantante israelí); Silvio Rodríguez (sí, el del Unicornio Azul) mete mano para la única canción de amor del trabajo y el actor John Leguízamo colabora para otro interludio. El eclecticismo musical es un elemento fundamental en este trabajo, contribuye a dar una atmosfera particular a cada canción; hasta René, el vocalista, le coquetea al canto para enfatizar frases. En ese sentido, la exploración de músicas me parece que está transformada en un eclecticismo muy bien dirigido y práctico, que no deja mucho lugar a la especulación. Voy a empezar track por track:

Intro El Viaje: El Viejo Sabio del contracolonialismo latinoamericano, Eduardo Galeano, nos da la bienvenida comentándonos del gesto universal de comienzo y final (el abrazo). Nos dice que es así de simple, que no se necesitan más explicaciones para entender este viaje y que nos vamos a diverter mucho caminando por la Calle 13. El efecto mediático de la presencia de Galeano en este trabajo, es bastante poderoso, pues me parece que la figura de Galeano se ha convertido en un lugar común de la rebeldía latinoamericana (ojo, su teoría es otra cosa, muy interesante y compleja para este post.) Esta llamada a la simplicidad es uno de los motivos persistentes en todo el trabajo y se expresa de manera ligeramente diferente en cada canción, pero es constante. Lo que más me atrae de esta llamada a lo sencillo, a la falta de explicaciones, es que puede tener varios efectos y llevar varias cargas implícitas. Para allá vamos…

“Respira el Momento”: Esta canción funciona como un llamado perentorio, imperativo, a la acción. Se ajusta el camino a nuestros pasos […] No hay que seguir líneas trazadas ni comportamientos aprendidos, al parecer ellos nos detienen. Eso tiene mucho sentido. Las matemáticas no tienen alma […] Creo que más de un matemático no estaría de acuerdo con esta frase, pero aquí encontramos uno de los primeros reclamos de Calle 13 a lo que estaría representado por un saber escolar, las matemáticas: la reducción del mundo a ecuaciones, a diagramas, a procesos lineales que entrenan las respuestas humanas ante el universo. Ese entendimiento de las matemáticas es muy común, todos lo hemos esgrimido algunas veces para manifestar nuestra frustración ante este saber. Esas matemáticas, para Calle 13, son un corsé que no permite respirar y en la canción dejan muy en claro que respirar es arriesgar. Quién no se arriesga? El que calcula? Tengo varios amigos que trabajan en ciencias y otros que son ingenieros (y por ende, íntimos con las matemáticas); creo que estarían en desacuerdo con esta frase, pues en sus palabras, calcular y preparar el experimento no significa reducir el mundo, ni mucho menos domesticarlo; si mucho se enteran de algo del mundo, pero cuando van a repetir aquello que los maravilló, arriesgan arruinar todo un proceso de aprendizaje, pues lo más probable es que fracasen. Desafortunadamente, esta experiencia de los números o de la ciencia no es muy conocida por el resto de los mortales, pues el método científico no se enseña muy bien (se reduce a una receta para “entender” el mundo) y las experiencias que acercan a los no científicos al mundo científico son pocas y a veces mal guiadas. La canción se alimenta entonces de una antinomia conocida y popular, la de la acción versus la teoría, la del conocimiento visceral contra el conocimiento racional; pero no la soluciona, ni propone nada nuevo. La metáfora poética en la que no somos esto, ni lo otro, ni muertos, ni nacidos, somos todo y somos nada, es tan gaseosa que yo ni me molesté en crearle un sentido. Si esa es la moraleja de la canción, pues….  En cuanto a los recursos musicales, aquí escuchamos dos referentes que también serán constantes: los cantos hopi (ceremoniales – con toda la diversidad que eso implica!!) y los redoblantes marciales. Como dije al principio, estamos ante una llamada de Guerra visceral, primordial y marcial.

Interludio, Un Buen Dia para Morir: El canto tribal, antiguo, visceral… Pero también es una remembranza de lo que asociamos con las culturas precolombinas: una comunión con el mundo, sin la mediación de la racionalidad occidental. El titulo del Interludio nos indica que es un canto funerario, pero yo me pregunto en qué sentido; es la muerte necesaria para renacer? Es la celebración de la muerte de algo indeseado? O será una referencia a las Danzas Fantasmas, esas danzas con las que las comunidades indígenas de los Estados Unidos se despidieron del mundo cuando empezaron a ser sofocadas en las reducciones que les entregaron por territorios? Tal vez es un recordatorio de que estamos entrando en un complejo ritual funerario… Me pregunto qué es lo que debemos enterrar…

El Aguante: Es una canción sumamente sarcástica y adolorida. El sarcasmo es una de las mejores armas literarias de Calle 13, la usan mejor que la metáfora poética. Esta es una oda ácida a la capacidad de Resistencia de las masas modernas, que muchas veces preferimos embrutecernos que asumir una postura subversiva – y por ende, critica. Es una larga lista de todo lo que estamos dispuestos a aguantar, de cómo estamos dispuestos a aguantarlo y de todo lo que alegremente estamos dispuestos a sacrificar para seguir aguantando. El video da mayor contexto a la letra y a la música: una taberna “irlandesa” en la que todos, explotadores y explotados, nos reunimos para beber y bailar y darnos golpes mutuamente mientras todo se cae. El uso del flautín celta le da un aire exótico, pero no tanto que nos repela. La percusión sigue siendo insistente y “marcial”, pero este es el baile de los locos. A mí me recordó otra pieza musical basada en una imagen similar: el fragmento In Taberna, de los Carmina Burana de Carl Orff; en este fragmento, todos en la taberna beben y bailan y piden que saquen sus nombres del libro de los justos. Es una celebracion orgiastica, anti institucional. Y este es otro de los temas que le dan cohesión al Multi_Viral, el discurso anti institucional. Hay un detalle del video bastante interesante: las demostraciones de fuerza física que definen las “peleas” del bar, están dadas por personajes que serían “débiles”: mujeres e inmigrantes. Tal vez es una referencia a lo que viene en otras canciones. (Y ahí va el video de la letra…)

Ojos Color de Sol: Esta es una hermosa colaboración con Silvio Rodríguez y como dije al comienzo de mi estudio, es la única canción de amor del trabajo. Está dirigida a un ser transformador, pero ni siquiera se oye el pronombre “Ella”. Es alguien merecedor de un dulce (y azucarado) himno erótico/romántico/naturalista. En este himno, la transformación se caracteriza por un encantamiento del mundo. Los sonidos son muy folk, con una clara intervención de la guitarra “A la Silvio” y con el uso de violines, pero estos son violines de un conjunto de cámara, es decir, mucho mas íntimos y suaves. Quién será este ser encantador, natural y purificador?

Multi_Viral:  Esta es la canción que le da título a todo el trabajo y se puede entender como un homenaje a los movimientos sociales urbanos (populares y de clase media) que en los últimos años han desafiado los monopolios institucionales de la fuerza, la gobernabilidad y la comunicación-información. La frase “A mí me ordena la razón, a ti te ordena un coronel” es un desafío claro a las instituciones que, según los discursos oficiales, deberían representar al poder civil organizado en los gobiernos. Sin embargo, yo me pregunto a cuál razón se refiere… y a la de quién… ¿irán todas las razones incluidas? ¿O todos querrán ser incluidos en esta “razón”?  Y en cuanto a la lucha, Calle 13 afirma que si la de ellos es una lucha de cartón, la de las instituciones es una de papel… ¿Cuál es la más fuerte? Cartón y papel pueden derretirse y arder con igual facilidad. La canción es marcial, de ritmos repetidos y fuertes y así intensifica su mensaje contundente sobre un efecto dominó imparable: el del levantamiento de masas. La intervención oral de Julian Assange es el elemento sorpresa y explosivo de esta canción; Assange colabora con una fuerte diatriba anti-institucional, desafiante. La otra colaboración en esta canción es de la cantante israelí Kamilya Jubran, quien tiene a su cargo el coro en su idioma; ella es una referencia metafórica muy clara a uno de los conflictos políticos más hiper mediáticos e hiper institucionalizados que mueve masas de opinión pública – mientras masas de población son sacrificadas.

Cuando los Pies Besan el Piso: Después de desafiar las instituciones y el orden pre-establecido, Calle 13 se detiene en la fuerza que impulsaría esta rebelión y en su expresión por excelencia, el baile. “Siento la tierra […] Baila diferente”, la conexión con lo terrenal, con lo básico, con lo que no está ordenado, es primordial para esta manifestación de energía.  “Como si en ti se hubiera mezclado mal los cromosomas”… entonces no tenemos una energía “normal”. La fuerza física que activa la danza no sería el producto de un proceso natural, al contrario, sería el producto de una anormalidad. Es muy curioso que un grupo que canta contra lo institucional, esté reproduciendo en esta canción ideas tan institucionalizadas sobre lo que sería normal y/o natural. Desde  finales del siglo XIX Freud y Jung comenzaron a cuestionar las ideas sobre lo que sería un ser humano normal y Darwin, con su teoría, empezó a cuestionar lo que se entendía como “normal” desde la biología (aunque su popularización tergiversara sus ideas). Durante el siglo XX y especialmente desde el movimiento contracultural de los años 60 y 70, la noción de que hay un modo “normal” desde lo biológico y lo social, ha sido cuestionada con mayor intensidad, y muchos artistas han asumido este debate como parte esencial de su obra; de este modo, con su trabajo, hacen lo posible por cuestionar la noción de “normalidad”. Con la frase anteriormente citada, pareciese que Calle 13 hace una torpe regresión a lo contrario.  Pero después de esto, sigue la afirmación de que “el lenguaje corporal es nuestro idioma”, volviendo a alabar lo visceral como fuente de la energía revolucionaria de la danza. Esta alabanza se ve reforzada por la presencia constante de un “coro infantil” que nos remite a la inocencia, a la expresión espontánea y sin los filtros del entrenamiento racional escolar. Esta inocencia orgánica es más poderosa que el lenguaje: “El que se mueve bien, con la boca no tiene que hablar”. Bailar es entonces un idioma universal, tan universal como el suelo, que se sabe todas las canciones. Así, aunque con los cromosomas mal mezclados, todos bailamos en nuestra inocencia y generamos hermandad instantánea…. Entonces, la diversidad cultural hecha idioma y entendimiento, ¿no se necesitaría? ¿o tal vez debemos escapar del imperialismo de algunos idiomas, que al ser usados como herramienta política fueron la herramienta para clasificar de “anormal” nuestra “inocencia”?

Adentro: En esta canción Calle 13 juega a la polémica seductora al empezar con un memorial de agravios hecho de todas las dificultades que el vocalista ha tenido y visto en su vida. Lo más atractivo de esta canción es la denuncia a la cultura “traqueta”/pseudo hip hop que muchos adolescentes siguen sin entender bien qué es lo que siguen. En su señalamiento a las poses de “bad boy” que muchos chicos de todas las clases sociales hacen, hay también una especie de explicación, de presentación personal. Es como si Calle 13 nos quisiera decir que ellos no hacen su música para niños posudos. La seriedad de lo que se expone se refuerza con el uso de elementos musicales sinfónicos que le dan grandiosidad a la canción.

Interludio Stupid is as Stupid does:  tras recomendarnos que sigamos  el lenguaje universal y espontáneo de la danza, este interludio en la voz del actor latino-estadounidense John Leguízamo nos aclara que seguir a un líder de manera incondicional es un acto de estupidez. Lo que debemos hacer es seguir nuestro propio corazón, pues de él salen preguntas que nos liberan de la estupidez masiva de seguir un liderazgo institucionalizado. Esta llamada a la inquietud está hecha con un estilo verbal pirotécnico, que nos puede remitir a la imagen de un cuentista callejero.

Los Idiotas: En esta canción volvemos a encontrar el sarcasmo como arma lírica.  Pero aquí encontramos un señalamiento que, en el contexto del motivo anti institucional del trabajo, resulta bien interesante. Comenzamos con la afirmación de que todo el mundo tiene un porcentaje de idiotez y que es mejor unificarnos por medio del idiota que todos llevamos dentro.  Esta recomendación lleva a Calle 13 a recordarnos que la idiotez es colectiva cuando nadie se cuestiona las cosas. Pero parece que es peor cuando los que se tienen por inteligentes se rehúsan a hablar: “Pa tener a un listo que no dice nada, prefiero un idiota que hable mucho”… Aún si repite la idiotez colectiva? Me pregunto si no es muy peligroso, o al menos inconveniente que el “idiota” hable sin parar.  Comparto la apreciación negativa que hace Calle 13 del silencio de muchos “listos”, pero de ahí a estimular la verborrea del “idiota”… para mí va mucho trecho.  Y entonces nos enteramos cómo define Calle 13 a quien llama “un idiota por debajo del nivel” (¿cuál nivel? ¿hay un nivel permitido de idiotez?) : “Un idiota es aquel que no aprende del pasado, un desinformado que no escucha al informado”. Bueno, ahora tenemos una recomendación velada, debemos aprender del pasado y escuchar al que tiene la información. Pero con las repetidas advertencias contra todo lo que tenga aspecto institucional, yo me pregunto cómo vamos a aprender del pasado y quién es el “informado” al que le tengo que pedir que me enseñe (es decir, quién es esa persona con la que yo tendría que entrar en una relación institucionalizada de maestro-discípulo, aunque no estemos en un aula de clase).

Fuera de la atmósfera del cráneo: Y nos vamos de viaje psicodélico? Al menos, los Calle 13 se van a pasear por el mundo de la imaginación, un mundo flexible al que la ciencia no ha llegado, la objetividad no existe y las verdades son engaños.  Es un mundo al que se escapan para encontrar la imaginación,  donde sus fantasías no tienen por qué rendirle cuentas a la realidad que abandonan. Una guitarra eléctrica le da cuerpo a la canción, que no tiene variación rítmica. La batería y otros sonidos de textura “cósmica” ayudan a darle carácter. Pero esa salida del cráneo es una salida de la racionalidad; aquí no hay distinción entre una racionalidad creativa o preestablecida, es una escapatoria de un paquete monolítico que no se van a molestar en contemplar antes de partir. Porque lo importante es escaparse, irse, lejos y rápido.

Perseguidos:  El cantante colaborador, en inglés, canta a la carrera loca. René dice que lo persiguen por que no es igual, pero que él es más rápido e indescifrable que todos los mecanismos de detección que le quieran poner.  Es la canción del que toma riesgos, del que se protege de maneras esotéricos y del que escapa sin mirar atrás.  A ritmo de reggae, los Calle 13 nos invitan a correr salvajemente y sin rumbo fijo, tal vez como una especie de homenaje a Bob Marley.  A este fugitivo lo persigue  un enemigo más lento, lo que deja la persecución en términos dudosos.  De qué huyen? De los encasillamientos? De los hábitos?

Multi_Viral, de Calle 13

Multi_Viral, de Calle 13

Gato que avanza, perro que ladra:  En esta canción Calle 13 se va contra dos institucionalismos, el del academicismo musical y el de la canción protesta. Al academicismo musical lo describe como poco efectivo, mientras Calle 13 en sus letras “dice más”. “Somos la fusión, somos la combinación diferente que provoca discusión”.  Parodiando el tono “intelectual” o “académico” de las definiciones, describe lo que hace y lo que no para argumentar cómo su propuesta musical tiene mayor impacto y es mejor recibida. En entrevistas Calle 13 ha dicho varias veces que tratar de definir su música es arriesgar perderse la parte creativa; yo no creo que hagan falta definiciones, pues considero que el eclecticismo de Calle 13 no es tan novedoso o desafiante como muchos piensan.  Si a ese tipo de discusión se están refiriendo cuando se describen como la fusión diferente, pues… Ahora bien: ¿es diferente en el mundo del rap hip-hop? No lo creo. Admito que no es el tipo de música que me gusta escuchar, pero lo poco que he escuchado no me parece tan distinto a lo que hace Calle 13: las inserciones de instrumentos melódicos, citas del pop o del folk, son algo común.  Si los críticos a los que se refiere Calle 13 hacen este tipo de reclamos, pues el sarcasmo de la canción es un modo de decir “¿Envidia? Mejor despertarla que sentirla”; los críticos son perros bullosos ante el gato ágil y veloz que es Calle 13.  El sarcasmo hacia la institución de la canción social de protesta es igual de ácido que el que le dirigen al academicismo: la subversión como moda, como pose o como definición sesuda es algo que se merece la burla de Calle 13. Pero también parece un tipo de autodenuncia, pues parte de esa identidad de “protesta social “ vuelta estilo pop, hace parte del efecto mediático de Calle 13. Lo que vendría a diferenciar a Calle 13 de los que posan de subversivos, es que ellos “reportan” desde el lugar los hechos, mientras que los demás se alejan y se hunden en el sueño de una identidad revolucionaria.

Me vieron cruzar:  En esta canción los Calle 13 se declaran hijos de la naturaleza con elementos folk y haciendo uso de violines sinfónicos muy delicados, imponentes pero discretos. La voz femenina que canta con René (sí, el canta) le da más suavidad a la canción, pero las letras son igual de denunciantes: “Voy contra todo”.  Y en ese ir contra todo, se lleva por delante el pensar antes de actuar, pues “cada paso que doy va contando un cuento”.  Cuando se tiene la acción, al parecer, no se necesita mucho del pensamiento. Ahora bien, en la canción “Los Idiotas”  habían dicho que  el que el idiota no aprendía  del pasado; pero en esta, “La historia me persigue por que la convertí en sombra”. Entonces, ¿a qué pasado se refieren? Tal vez la historia no sea un pasado lo suficientemente valioso para los Calle 13.  Hay mucho del pasado que la “Historia” no reconoce y que la historia de los últimos 100 años ha estado rastreando… incluso, ante mucho del pasado de culturas no occidentales, la historia guarda respetuoso silencio, pues admite que la razón occidental no es universal. Pero demeritar el trabajo de la historia no se convierte en una valoración productiva del pasado ipso facto. Demeritar el trabajo de los historiadores que trabajan desde diversas instituciones, no es privilegiar la memoria oral que construye la identidad de un pueblo. Es repetir una dicotomía improductiva.

Así de Grande son las Ideas: y no me faltó la “s”. El título de la canción es así. Y con esta canción nos dan una buena muestra de eclecticismo musical, jugando con los ritmos – no mucho, para que el oyente no se pierda… Y escuchamos a René cantando junto a una voz femenina, que también hace los coros.  La metáfora para la grandeza de la ideas es curiosa: un viejo reptiloide, ermitaño y sabio que parece un monstruo proteiforme que es el producto de un cataclismo de características nucleares. Estas ideas eternas, sobrevivientes, que forman este ser, al parecer no guardan una conexión lineal; sólo se repiten en el tiempo, sin cambio, sin nuevas facetas. La maravilla de las ideas es entonces permanecer inmutables, sólo se duermen y se despiertan (cuando una las piensa) y hay que defenderlas, porque ellas todo lo pueden… Pero no cambian, al parecer, hacen parte de un conocimiento pre-cognoscible que se activa con facilidad.  Esta asociación me hace pensar en la discusión propuesta por los defensores de la “tabula rasa”, que aseguran que lo que en realidad define facetas de nuestro comportamiento, inteligencia, emociones y personalidad social y privada, es la crianza. Las ideas dormidas, se quedarían dormidas… Incluso, podrían desaparecer sin la ayuda de la familiaridad constante, de la discusión y la divulgación que hace que las ideas adquieran nuevas facetas, incluyan factores nuevos y puedan adaptarse a los tiempos; esto implica que las ideas también pueden morir, y de hecho, esto es algo normal y hasta saludable.  Pero Calle 13 parece sentir (¿pensar?) que el pasado que alimenta al informado,  y del que el idiota debe aprender, es un reservorio de ideas que no cambian, imperturbable.

Y entonces,  esta es mi audición de Multi_Viral. Personalmente, creo que los Calle 13 no dicen mucho de novedoso, o que causen verdadera polémica. Sólo pienso que lo dicen muy bien, sus letras son entretenidas y la producción de sus canciones, es muy, pero muy buena.  No es tan creativa como parece, ni tan desafiante. Digo que es buena, porque cumple su cometido con eficiencia, es decir, quiere dar un aire muy creativo a cada canción y es, en lo sonoro, bastante correcta y predecible; pero me parece que no aporta mucho… para eso, me parece que el eclecticismo de Ana Tijoux refuerza con mucho más carácter y revela más del mundo estético y político de ella, de lo que el variopinto sonido de Calle 13 revela de ellos.

En cuanto al anti-intelectualismo de Calle 13, pues, me parece más una pose que una actitud consecuente. Parafraseando a Shakespeare, toda locura tiene su método; pero lo de Calle 13 no lo siento como locura (con todo el peso creativo y cuestionador que tiene la locura) y mucho menos, como método. El anti-intelectualismo que proponen no establece nada nuevo, sino que hace hincapié en una rebeldía que ya es muy conocida por todos. Es una rebeldía pop.  Un anti-intelectualismo propositivo cuestiona los lugares comunes no sólo de lo establecido, sino también de esa rebeldía, como la imaginación, la anti-institucionalidad, las modas y tendencias main-stream y las identidades más reconocidas; no creo que Calle 13 llegue a tanto, o al menos, no lo escucho en sus canciones. Lo que escucho es una adhesión muy bien hecha a lo ya dicho

Eso sí, les concedo que sus canciones son muy buenas para bailar.

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“Sé el interior del jarrón” – Mirar adentro y reconocer lo que contenemos.

En esta “performance” la artista Echo Morgan se da una profunda mirada a sí misma, sin auto compasión y con espíritu integrador. La intención es ser más que un lindo contenedor disponible. La intención es ser más que una colección desordenada de experiencias. 

Hace tiempos: El gran pánico

Como más puede describirse esta sensación occidental? No me atrevo a decir universal, pues no se si a los de Oriente y a los que están por fuera de esos dos sistemas culturales (occidente y oriente) les pase lo mismo. Al menos los occidentales andamos muy claustrofóbicos estos últimos años.

Hablo del Gran Pánico como referencia al título de una gran obra de la historia francesa salida de la pluma de Georges Lefebvre, que lleva el mismo título. En este trabajo, Lefevbre estudia las causas que llevaron a las revueltas campesinas previas a la revolución que se desató en París y que nosotros llamamos Revolución Francesa. Esas revueltas se caracterizaron, según Lefevbre, por el creciente miedo de los campesinos franceses a que los nobles se aliasen en una conspiracion maligna para matarlos de hambre. Corría el año de 1788 y Francia soportaba una crisis financiera a la que se añadía una terrible alteración climática provocada por la erupción del volcán islandés Loki en 1783; las secuelas de esta erupción ocasionaron tormentas e inundaciones que alteraron el verano y destruyeron la mayor parte de las cosechas; el invierno fue igual de mortífero durante los años siguientes. A la situación de escasez se unió entonces la pobreza y a estas dos, le siguió la delincuencia… Claro, suena muy familiar.

Ahora, hagamos la cuenta: de 1783 a 1789 fueron seis años… Seis años en los que aquello que era usual (la explotación económica y moral, las reglas de la sociedad estamental, las explicaciones religiosas y míticas para justificar el status quo) se fue desmoronando de manera escandalosa.  Las revueltas campesinas no eran nuevas en la Francia del Antiguo Régimen, pero la extensión del Gran Pánico las convirtió en un fenómeno novedoso y atemorizante.  Uno de los resultados fue la “abolición formal” de los derechos feudales de la nobleza francesa, lo que no fue bien recibido… Y ahí llegó la Revolución y luego su coletazo neoconservador napoleónico, nacionalista y monárquico…

 

El United Kingdom Independence Party (UKIP) es el partido político que ha acogido la bandera xenofóbica en Gran Bretaña. Para muchos de sus simpatizantes la llegada de inmigrantes es la causa principal del derrumbamiento del sistema de seguridad social inglés.

El United Kingdom Independence Party (UKIP) es el partido político que ha acogido la bandera xenofóbica en Gran Bretaña. Para muchos de sus simpatizantes la llegada de inmigrantes es la causa principal del derrumbamiento del sistema de seguridad social inglés.

 

Las oleadas de neo conservatismo que se han desplegado en los últimos 25 o 30 años en la sociedad occidental cuentan con el precedente del gran desmoronamiento cultural del siglo XX; el partido UKIP de Gran Bretaña, el resurgimiento del franquismo en España y la reorganización de los partidos conservadores en todo el mundo es una buena muestra de este fenómeno. Recordemos que el siglo XX fue el siglo de dos guerras mundiales en las cuales se dirimieron cuestiones éticas y culturales que habían definido la sociedad occidental. La reorganización política que siguió a la Segunda Guerra Mundial confirmó la supremacía de algunos países occidentales (Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Unión Soviética) y puso a otros en una posición ventajosa para recuperarse, como Alemania. El resto, como Latinoamérica, se vieron comprometidos en un orden jerárquico que marcaba los grados de “progreso” y “civilización” alcanzados por sus sociedades.

Este sistema ha sustentado nuestras sociedades en las últimas décadas.  Nosotros y nuestros padres, nuestros hijos, nos hemos criado con este sistema moral y social que otorga puntos por nuestra ascensión en la escala de privilegios. Esto implica que muchas categorías morales se convirtieron en sinónimos de condiciones materiales y viceversa. Las explicaciones religiosas y mitológicas para nuestro status quo ahora son variadas ─ somos, al menos la mayoría de los urbanitas, hijos de una cultura multi─religiosa, en la que los discursos religiosos pueden intercalarse y mezclarse para formar una narrativa que confirma nuestra posición vital.  Todo este andamiaje histórico y psicológico anda en crisis… las manifestaciones de esta crisis ya no transcurren ignoradas, nos llegan a través de los medios masivos y de las redes sociales virtuales.  Lo que en la Francia del siglo XVIII tomó casi diez años, a nosotros se nos viene como avalancha en menos tiempo. La disolución de lo que una vez conocimos como familiar nos amenaza y nos parece invencible.

Como hace casi doscientos años, nosotros, en nuestra actualidad, hemos desarrollado alternativas. Si la Europa en plena revolución apretó el gatillo para el cañón del Romanticismo, la sociedad occidental de postguerra se la jugó en el movimiento contracultural de los años 60 y 70.  Los modelos alternativos a nuestra sociedad jerarquizada surgieron desde esas décadas. Muchas de las alternativas de vida que ahora promovemos como formas de autocuidado y sanación se formaron y se divulgaron desde aquellos años.  Sin embargo, estamos demasiado invertidos como sociedad, como seres humanos en el presupuesto ético y moral de la jerarquización en la que hemos vivido y que hemos defendido. Ojo, que no voy a decir que la revolución marxista es la gran salida… si bien la teoría marxista nos provee de un impresionante vocabulario y marco analítico para entender nuestro andamiaje social, el que reconfigure dicho andamiaje me provoca serias dudas (no sé si a usted le pasa lo mismo …)

 

La diversidad sociocultural es una de las características de nuestra sociedad actual. Para muchos, la disolución de las identidades absolutas es una gran amenaza al edificio social que se ha construido, y por lo tanto, esta diversidad debe rechazarse con todos los instrumentos posibles.

La diversidad sociocultural es una de las características de nuestra sociedad actual. Para muchos, la disolución de las identidades absolutas es una gran amenaza al edificio social que se ha construido, y por lo tanto, esta diversidad debe rechazarse con todos los instrumentos posibles.

 

Estamos tan empeñados como sociedad en el modelo jerárquico en el que vivimos, que estamos dispuestos a sufrir un gran coletazo neoconservador para mantenerlo. Las últimas elecciones al Parlamento Europeo lo demuestran con la victoria de partidos de derecha y la fuerte lucha ideológica en Latinoamérica lo confirma, dando amplias muestras de la polarización ideológica que desgarra a nuestros países. Los Estados Unidos sufren un mal parecido, apenas camuflado por su organización federal.  Cada sociedad occidental está dispuesta a irse al garete con tal de conservar los privilegios que definen a sus clases sociales. Las justificaciones éticas, políticas, morales, religiosas, judiciales y sentimentales abundan y abundarán.  No debería extrañarnos entonces la criminalización de la pobreza ni la reglamentación de la xenofobia. Ambas condiciones ─ ser pobre, ser extranjero ─ implican unos serios debates éticos y políticos que cuestionan los privilegios que han servido para identificar a nuestras sociedades urbanas occidentales. Muchos de esos privilegios se centran en esto: no ser responsable de.  No ser responsable de las desgracias, ni de la pobreza, ni de la angustia de los otros… a veces, ni de la miseria propia.

No es “bonito” vivir en pánico.  A los franceses del siglo XVIII les disgustó tanto, que terminaron desatando el Terror… Y tengo la certeza de que nuestra cultura occidental va por los mismos caminos. No me las voy a dar de gurú, ni mucho menos de life coach y por eso no me voy a desgastar en recomendar claves para enfrentar, sortear ni mucho menos evitar este gran final. Creo que es sencillamente imposible. Y creo también que gente mucho más aventurera y competente que yo ─ por ejemplo Nietszche ─ ha recomendado buenos puntos de vista y métodos para ejercer la reinvención y así  darle buena sepultura a modelos de vida que están enterrándonos vivos y por los cuales estamos dispuestos a enterrar vivos a muchos otros.

Pero sí me queda una pregunta… ¿Vamos a quedarnos como zombies, como muertos vivientes, honrando un sistema que no tiene mucho caso?

Ciencia Diáspora – un manifiesto

Ciencia Diáspora – un manifiesto.

De un lado a otro del planeta se extiende la precarización económica de las condiciones docentes, las restricciones a la investigación, la limitación en la libertad de cátedra, un progresivo proceso de expulsión de los menos pudientes de la educación y el creciente descrédito de la institución universitaria… Las ciencias sociales y humanidades salen aún peor paradas, los responsables políticos se empeñan en cercenar cualquier espacio epistémico que no encaje en el estrecho lenguaje del impacto inmediato y efecticista de la ciencia. En esas condiciones el nuestro pudiera ser un viaje a ninguna parte, salvo que reinventemos nuestro destino. La diáspora que nos disemina puede tornarse en una figura fructífera, una dispersión desde la que pensar el viaje hacia una academia distinta, en busca de una ciencia social renovada en un ejercicio diaspórico.

Este es uno de los primeros párrafos de este Manifiesto, en el que nos invitan a reinventar nuestros modos y medios de conocer el mundo. Aunque está dirigido principalmente a los que hacemos parte del mundo académico, aquellos que no son “intelectuales” o que no estén directamente relacionados con el mundo universitario también deben sentirse aludidos.

Si usted, lector/lectora de este humilde blog, no está ligado a la universidad y siente que ésta puede y debe ayudarle a reinventarse como ser humano por medio del aprendizaje, le pido el favor de que asuma esta invitación. Siéntase aludid@. Exíjanos a los académicos soluciones prácticas y creativas, pues todos nos beneficiamos de despertar el músculo de la reinvención existencial. No tenga miedo, es menos raro y el vocabulario puede ser mucho menos enredado de lo que usted se imagina.

Hace Tiempos: El Día de la Mujer, o la dulzura encubridora.

Fue hace poco, unos cuantos días. El tan cacareado día internacional de la Mujer se celebró con lo acostumbrado: muchas rosas (blancas y rojas), corazones, animalitos tiernos y un montón de comparaciones y superlativos que ensalzan a la Mujer como paradigma de existencia. Eso, por el lado tradicional.

dia_internacional_de_la_mujer

Hay otro modo de celebrar, o más bien conmemorar, que se ha hecho común en los últimos años. Ese modo consiste en recordar la razón histórica de esa fecha: la violenta muerte de un grupo de trabajadoras estadounidenses que reclamaban condiciones de trabajo más saludables y justas. Esta reivindicación se hace a la luz de lo que ha promulgado la ONU en cuanto a la celebración del Día Internacional de la Mujer como Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Pero este post no es para hacerle “barra” a un modo sobre el otro. Nace de una pregunta: ¿cuándo y cómo se hizo esta transformación de celebrar la autonomía y la igualdad de la mujer a reafirmar por medio de la celebración, su papel tradicional? No es una cosa sencilla y no deberíamos tomarlo a la ligera; sólo hay que escuchar las palabras y frases dedicadas a las mujeres y que llenan los medios de comunicación: las mujeres somos la mejor creación de Dios, la fuente de vida, la encarnación de la ternura, de la belleza, de la sensibilidad, de la delicadeza, de la fuerza silenciosa, de la paciencia, de la comprensión, de la fuerza en la fragilidad, y otras cosas por el estilo. También se alaba nuestra facilidad para las lágrimas, para aprender del dolor y para luchar a pesar de nuestra “manifiesta” flaqueza.

El modo tradicional de celebrar el Día de la Mujer: ¿Celebración o idealización perjudicial?

El modo tradicional de celebrar el Día de la Mujer: ¿Celebración o idealización perjudicial?

Y es que las mujeres no tenemos estas cualidades? Muchas sí, muchas no. El problema de este tipo de celebración que reafirma el rol tradicional de la mujer es que promueve un prototipo de feminidad que rara vez tiene algo que ver con la realidad. Semejante idealización no es buena, pues no promueve la comprensión de las debilidades y fallas que las mujeres, como seres humanos que somos, poseemos. Pero no es un error inocente. Al usar y repetir hasta el cansancio estos atributos para definirnos, nos quitan y nos quitamos la movilidad psicológica; dicha movilidad hace posible que crezcamos como seres humanos y que maduremos, logrando mayor autonomía y resiliencia (según varios diccionarios y la psicología, la resiliencia es la capacidad que tienen los individuos de sobreponerse a la adversidad y al dolor, no sólo superandolos, sino también integrándolos de manera constructiva en su vida para salir fortalecidos.)

Al promover a la mujer como fuente de vida, no se toma en cuenta a las mujeres que no pueden procrear, o que eligen no hacerlo y que no son menos mujeres por ello. La contracara es que es que promueve una definición de mujer en cuanto a su capacidad reproductora, algo que no está muy acorde con la variedad de carácteres de las mujeres ni con sus múltiples reacciones ante la maternidad. Muchas mujeres no tienen “instinto maternal”; muchas mujeres son pésimas madres y ponen en riesgo a sus hijos, incluso los matan. La maternidad como definición de la mujer sigue siendo una de las armas más crueles de sometimiento en muchas partes del mundo, donde las mujeres y niñas son entregadas en alianzas matrimoniales como transacciones entre familias y muchas madres jóvenes sufren la miseria, el abandono y fuertes crisis emocionales por verse obligadas a asumir una maternidad que tal vez no desearon.

Hay mujeres que no son tiernas, ni pacientes, ni comprensivas. Su rigidez intelectual y emocional las convierte en seres terribles y temibles, con los que es difícil dialogar y convivir. En muchas de nosotras, esa promoción de la fragilidad y la delicadeza ha dado pie a un estilo de vida caracterizado por el parasitismo emocional y material. Una mujer educada de este modo se porta como una princesa melindrosa, que se define por su incapacidad para crecer y hacerse cargo de sí misma. Lamentablemente, muchos hombres alimentan este círculo vicioso al definirse como proveedores totales.

Otro modo de celebrar: homenajear la fuerza femenina transformadora.

Otro modo de celebrar: homenajear la fuerza femenina transformadora.

Entonces, en esta celebración de lo femenino como sinónimo de lo frágil y lo quebradizo, las mujeres fuertes no quedan bien paradas. Y las mujeres que asumen su fuerza moral y física con alegría y sinceridad, sin el “a pesar de”, tampoco salen muy beneficiadas. Las mujeres deportistas y las mujeres que han elegido hacer sus vidas en carreras y oficios tradicionalmente masculinos, pueden sentirse en un lugar contradictorio. Las mujeres homosexuales, bisexuales y transgénero, posiblemente no se sienten homenajeadas con una celebración que no toma en cuenta su fuerza moral y psicológica, herramientas que han desarrollado al asumirse como son y al integrarse a la sociedad con toda su riqueza existencial.

La celebración del Día Internacional de la Mujer fue una idea del régimen socialista soviético a principios del siglo XX. Con ella se quería celebrar el papel activo y crucial que las mujeres obreras habían tenido en la revolución socialista rusa. La ONU comenzó a promoverlo de manera generalizada durante los años 70’s, cuando el feminismo estaba en pleno auge. Es posible que la edulcuración de esta celebración se haya dado durante los 80’s, cuando la sociedad occidental experimentó (y comenzó a ejercer) un liberalismo conservador que, si bien promovía un tipo de individualidad, lo hacía reafirmando los papeles tradicionales que habían sido cuestionados por la contracultura de las décadas tras la segunda guerra mundial. En Colombia, que no tuvo una fuerte ola contracultural, esta celebración ha pasado a formar parte de las herramientas para promover una arraigada visión patriarcal sobre las mujeres y sus capacidades. De ahí que en vez de hacerle mucha promoción a la fecha como homenaje a la fuerza femenina, capaz de activar fuertes cambios sociales, lo que se hace es promover una definición tradicional de la mujer como elemento secundario de la sociedad, más decorativo que activo.

Celebremos la fuerza femenina, en todas sus variedades.

Celebremos la fuerza femenina, en todas sus variedades.

El Día Internacional de la Mujer, tal y como se celebra, es un homenaje turbio. Tanta flor y osito de peluche disfraza realidades femeninas fuertes, muchas veces crueles, de las que podríamos aprender muchísimo y por las que hombres y mujeres debemos luchar, para que no se repitan. Lo femenino debería tener una celebración más alegre y compleja, que admita nuestra variedad humana, con sus fortalezas y flaquezas y que nos muestre con mayor complejidad histórica. Sobre todo debería recordarnos cómo las mujeres hemos podido cambiar el mundo, solas y con la ayuda de los hombres… que muchas veces, en vez de preferir la muñeca que pintan en las alabanzas durante el Día de la Mujer, prefieren una mujer fuerte que ha vivido.

¿Qué hacer con la educación actual?

Y este es mi saludo para comenzar el 2014: una oportuna reflexión sobre algunos de los problemas de fondo de la educación occidental actual. Esa educación que todos hemos recibido, que algunos defienden a ultranza (pues sus promesas fueron muy importantes, significaron mucho, como para dejarlas ir así como así), que otros abominan y que otros miran con una mezcla de gratitud y de reflexión.

Como soy hija de profesores y he sido profesora, este es un tema que siempre me ha tenido cautiva. Esta entrevista al terapeuta Claudio Naranjo trae a la luz varios puntos que todos deberíamos tener en cuenta, pues la cuestión de educar y educarse no se limita sólo a las horas de escolaridad sino al modo como llevamos nuestra vida. Y si en nuestra vida hay jóvenes y niños, ese modo de vivir y de construir mundo tienen mayores repercusiones, pues esas lindas criaturitas nos observan y llevan buen registro de nuestras actividades y sobre todo, de nuestras incoherencias.

Entonces, sin más preámbulos, aquí les paso la entrevista publicada en el sitio web http://www.creadess.org

claudio-naranjo

Claudio Naranjo, psiquiatra chileno

 

Cuenta que estaba bastante dormido hasta que en los años 60 se fue a vivir a EE.UU., allí fue discípulo de Fritz Perls, uno de los grandes terapeutas del siglo XX y formó parte del equipo del Instituto Esalen en California. Allí tuvo grandes experiencias en el mundo terapéutico y en el mundo espiritual. Contactó con el sufismo y se convirtió en uno de los introductores de Eneagrama en occidente. También bebió del budismo tibetano y el zen. Claudio Naranjo ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia en Universidades como Hardvard y Berkeley. Ha fundado el programa SAT, una integración de la terapia Gestalt, el Eneagrama y la Meditación para enriquecer la formación de profesores. En este momento está lanzando un aviso muy contundente: o cambiamos la educación o este mundo se va a pique.

Dices que para cambiar el mundo hay que cambiar la educación ¿cuál es la problemática de la educación y cuál es tu propuesta?

-La problemática en la educación no es de ninguna manera la que a los educadores les parece que es. Creen que los estudiantes ya no quieren lo que se les ofrece. A la gente se le quiere forzar a una educación irrelevante y se defiende con trastornos de la atención, con desmotivación. Yo pienso que la educación no está al servicio de la evolución humana sino de la producción o más bien de la socialización. Esta educación sirve para domesticar a la gente de generación en generación para que sigan siendo unos corderitos manipulables por los medios de comunicación. Esto es socialmente un gran daño. Se quiere usar la educación como una manera de meter en la cabeza de la gente una manera de ver las cosas que le conviene al sistema, a la burocracia. Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.

La crisis de la educación no es una crisis más entre las muchas crisis que tenemos, sino que la educación está en el centro del problema. El mundo está en una crisis profunda porque no tenemos una educación para la conciencia. Tenemos una educación que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida.

El modelo de desarrollo económico de hoy ha eclipsado el desarrollo de la persona.

-¿Cómo sería una educación para que seamos seres completos?

La educación enseña a la gente a pasar exámenes, no a pensar por si misma. En un examen no se mide la comprensión, se mide la capacidad de repetir. ¡Es ridículo, se pierde una cantidad tan grande de energía! En lugar de una educación para la información, se necesitaría una educación que se ocupe del aspecto emocional y una educación de la mente profunda. A mi me parece que estamos presos entre una alternativa idiota, que es la educación laica y una educación autoritaria que es la educación religiosa tradicional. Está bien separar Estado e Iglesia pero, por ejemplo en España, han echado por la borda el espíritu como si religión y espíritu fueran la misma cosa. Necesitamos que la educación atienda también a la mente profunda.

 

eneatipos

 

Los eneatipos, propuesta de Naranjo para analizar la personalidad

 

-¿Cuándo hablas de espiritualidad y de mente profunda a qué te refieres exactamente?

-Tiene que ver con la conciencia misma. Tiene que ver con aquella parte de la mente de la que depende el sentido de la vida. Se está educando a la gente sin ese sentido. Tampoco es la educación de valores porque la educación de valores es demasiado retórica e intelectual. Los valores deberían ser cultivados a través de un proceso de transformación de la persona y esta transformación está muy lejos de la educación actual.

La educación también tiene que incluir un aspecto terapéutico. Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional. Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el mercado laboral se traga a los padres y ya no tienen disponibilidad para los hijos. Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. No puede aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente.

Lo terapéutico tiene mucho que ver con devolverle a la persona la libertad, la espontaneidad y la capacidad de conocer sus propios deseos. El mundo civilizado es un mundo domesticado y la enseñanza y la crianza son instrumentos de esa domesticación. Tenemos una civilización enferma, los artistas se dieron cuenta hace mucho tiempo y ahora cada vez más los pensadores.

-A la educación parece solo interesarle desarrollar la parte racional de la gente ¿Qué otras cosas podrían desarrollarse?

-Yo pongo énfasis en que somos seres con tres cerebros: tenemos cabeza (cerebro intelectual), corazón (cerebro emocional) y tripas (cerebro visceral o instintivo). La civilización está íntimamente ligada por la toma de poder por el cerebro racional. Con el momento en que los hombres predominaron en el dominio político, unos 6000 años atrás, se instaura esto que llamamos civilización. Y no es solamente el dominio masculino ni el dominio de la razón sino también de la razón instrumental y práctica, que se asocia con la tecnología; es este predominio de la razón instrumental sobre el afecto y sobre la sabiduría instintiva lo que nos tiene tan empobrecidos. La plenitud la puede vivir sólo una persona que tiene sus tres cerebros en orden y coordinados. Desde mi punto de vista necesitamos una educación para seres tri-cerebrados. Una educación que se podría llamar holística o integral. Si vamos a educar a toda la persona, hemos de tener en cuenta que la persona no es solo razón.

Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo ni que piense por sí mismo. Por mucho que se levante la bandera de la democracia, se le tiene mucho miedo a que la gente tenga voz y tenga conciencia.
La clase política no está dispuesta a apostar por la educación.

-La educación nos sumerge en un mar de conceptos que nos separan de la realidad y nos aprisiona en nuestra propia mente ¿Cómo se puede salir de esa prisión?

-Es una gran pregunta y es una pregunta necesaria en el mundo educacional. La idea de que lo conceptual sea una prisión requiere una cierta experiencia de que la vida es más que eso. Para uno que ya tiene el interés en salir de la prisión de lo intelectual, es muy importante la disciplina de detener la mente, la disciplina del silencio, como se practica en todas las tradiciones espirituales: cristianismo, budismo, yoga, chamanismo… Parar los diálogos internos en todas las tradiciones de desarrollo humano ha sido visto como algo muy importante. La persona necesita alimentarse de otra cosa que conceptos. La educación quiere encerrar a la persona en un lugar donde se la somete a una educación conceptual forzada, como si no hubiera otra cosa en la vida. Es muy importante, por ejemplo, la belleza. La capacidad de reverencia, de asombro, de veneración, de devoción. No tiene que ver necesariamente con una religión o con un sistema de creencias. Es una parte importante de la vida interior que se está perdiendo de la misma manera en que se están perdiendo los espacios bellos de la superficie de la Tierra, a medida que se construye y se urbaniza.

-Precisamente quería preguntarte tu opinión sobre la crisis ecológica que vivimos.

-Es una crisis muy evidente, es la amenaza más tangible de todas. Se puede prever fácilmente que con el calentamiento de la Tierra, con el envenenamiento de los océanos y otros desastres que están pasando, no vamos a poder sobrevivir tantas personas como las que somos ahora.

Estamos viviendo gracias al petróleo y consumimos más recursos de los que la tierra produce. Es una cuenta atrás. Cuando se nos acabe el combustible será un desastre para el mundo tecnológico que tenemos.

La gente a la que llamamos más primitiva como los indígenas tienen una forma de tratar a la naturaleza que no viene del sentido utilitario. En la ecología como en la economía y otras cosas, hemos querido prescindir de la conciencia y funcionar sólo con argumentos racionales y eso nos está llevando al desastre. La crisis ecológica sólo puede pararse con un cambio de corazón, verdadera transformación, que sólo la puede dar un proceso educativo. Por eso no tengo mucha fe ni en las terapias ni en las religiones. Solo una educación holística podría prevenir el deterioro de la mente y del planeta.

-¿Podríamos decir que has encontrado un equilibrio en tu vida a esas alturas?

-Yo diría que cada vez más, aunque no he terminado el viaje. Soy una persona que tiene mucha satisfacción, la satisfacción de estar ayudando al mundo en el que estoy. Vivo feliz, si se puede ser feliz en esa situación trágica en la que estamos todos.

-Desde tu experiencia, tu trayectoria y tu madurez, ¿cómo procesas el hecho de la muerte?

-En todas las tradiciones espirituales se aconseja vivir con la muerte al lado. Hay que hacerse a esa evidencia de que somos mortales y creo que el que toma la muerte en serio no será tan vano. No tienes tanto miedo a cosas pequeñas cuando hay una cosa grande de la cual preocuparte más. Yo creo que la muerte sólo puede superarla uno que en cierto modo muere antes de morir. Uno tiene que morir a la parte mortal, a la parte intrascendente. Los que tienen suficiente tiempo y vocación y que llegan suficientemente lejos en este viaje interior se encuentran tarde o temprano con su verdadero ser. Y ese ser interior o ese ser lo que uno es, es algo que no tiene tiempo y que le da a una persona una cierta paz o un sentido de invulnerabilidad. Estamos muy absortos en nuestra vida cotidiana, en nuestros pensamientos de alegría, tristeza, etc… No estamos en nosotros, no estamos atentos a quien somos. Para eso necesitamos estar muy en sintonía a nuestra experiencia del momento. Esta es la condición humana, estamos viviendo hacia el pasado y el futuro, el aspecto horizontal de nuestra vida. Pero poco atentos a la dimensión vertical de nuestra vida, el aspecto más alto y más profundo, eso es el espíritu y es nuestro ser y la llave para acceder es el aquí y ahora.

A veces vamos en busca del ser y a veces nos confundimos en la búsqueda de otras cosas menos importantes como la gloria.

Miéntanme…

Miéntanme sobre Vietnam

de Adrian Mitchell

La verdad me atropelló un día.

Desde ese accidente, camino de este modo.

Entonces: metan mis piernas en yeso.

Miéntanme sobre Vietnam.

Escuché los despertadores, gritando de dolor.

No pude encontrarme a mí mismo,

así que volví a dormir.

Entonces: llenen de plata mis oídos,

metan mis piernas en yeso;

miéntanme sobre Vietnam.

Cada vez que cierro los ojos

sólo veo llamaradas.

Hice un directorio telefónico de mármol

y tallé todos los nombres.

Entonces: cubran mis ojos con mantequilla,

pongan plata en mis oídos,

metan mis piernas en yeso,

miéntanme sobre Vietnam.

Olí que algo se quemaba;

espero que sea mi cerebro.

Sólo arrojan dulces y flores.

Entonces: pongan ajo en mi nariz,

cubran con mantequilla mis ojos,

llenen de plata en mis oídos,

metan mis piernas en yeso,

miéntanme sobre Vietnam.

¿Dónde estaban cuando el crimen ocurrió?

En el cenotafio, bebiendo saliva.

Entonces: encadenen mi lengua con whisky,

pongan ajo en mi nariz,

cubran con mantequilla mis ojos,

llenen de plata mis oídos,

metan mis piernas en yeso,

miéntanme sobre Vietnam.

Ponen sus bombas,

sacan sus conciencias,

toman al ser humano y lo retuercen.

Entonces: froten mi piel con mujeres,

encadenen mi lengua con whiskey,

pongan ajo en mi nariz,

cubran con mantequilla mis ojos,

llenen de plata mis oídos,

metan mis piernas en yeso,

miéntanme sobre Vietnam.

Y USTED, QUERIDO LECTOR, ¿SOBRE QUE QUIERE QUE LE SIGAN MIENTIENDO?

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