Alain de Botton

Bueno, después de varios meses de aislamiento académico, heme aquí de nuevo…

Pero traigo cosas buenas para compartir. La primera de ella, es mi encuentro con la obra de un caballero llamado Alain de Botton. Si buscan su biografía, se encontrarán con la curiosa descripción de un filósofo que también es empresario y que hace documentales, a la vez que escribe libros, además, ha ostentado el cargo de “filósofo en residencia” o permanente de una institución cultural. Los documentales fueron lo primero que conocí de él: es un orador claro, ameno y en sus entrevistas demuestra una gran calidez así como una instantánea empatía con sus entrevistados. El primero en la lista es uno que fue elaborado a partir de su libro How Proust can change your life (Cómo Proust puede cambiar su vida); en él, De Botton nos cuenta cómo gracias a la lectura de Proust, él y todos nosotros podemos apreciar mejor muchos de los instantes cotidianos de la existencia así como la gente que nos rodea, pero sin recurrir a fórmulas viejas y azucaradas que disfracen al evento o al personaje. Y el hecho de que cuente con la actuación de Ralph Fiennes como Marcel Proust, pues… qué les diré… valor agregado.

En el documental “Status Anxiety” De Botton evalúa a la luz de la filosofía y de la razón las causas de nuestro miedo al fracaso y las teorías (religiosas, morales, políticas) que elaboramos para justificar nuestro miedo y nuestro rechazo al fracaso. Este documental es bastante agudo y termina con una invitación a sopesar nuestras ideas sobre el fracaso y sobre el éxito, pues pueden ser bastante conformistas y, al final, al promover una ética de la superación, lo que estamos haciendo es ejerciendo un gran conformismo o peor, justificando la explotación de nuestro prójimo.

Siguiendo con los documentales, no nos puede faltar la maravillosa serie “Philosophy: a guide to happiness” (Filosofía: una guía para la felicidad) en la que nos muestra las enseñanzas de los filósofos Séneca, Sócrates, Epicuro, De Montaigne, Schopenhauer y Nietzsche en temas tan fundamentales como la confianza en sí mismo, el manejo de la ira, la búsqueda de la felicidad (y su engañoso sucedáneo en la abundancia material), la importancia de aceptarse a sí mismo, el amor y el miedo al fracaso. En esta serie De Botton entrevista a gente normal, que no tiene nada que ver con el enrarecido mundo académico y así logra demostrar la profunda relevancia de la filosofía en nuestra vida. La gran moraleja de esta serie de documentales es que debemos reflexionar con lucidez sobre nuestra vida, para poder darle un lugar memorable no sólo ante los demás, sino ante nosotros mismos. Bueno, esa es una de las muchas moralejas…

En otras intervenciones es igual de esclarecedor y no le da vergüenza echar mano del chiste o del doble sentido para hacerse entender y sobre todo, para hacernos entender que el filosofar no es una actividad caduca o extraña a lo cotidiano. Si no, vean esta donde entre risas y ejemplos cómicos, nos invita a pensar en nuestro instinto sexual como una fuerza beneficiosa y refrescante para nuestra individualidad:

En sus exposiciones incluso ha llegado a hablar del pesimismo y lo ha reivindicado como una actitud sana que nos mantiene serenos, con un buen sentido de la realidad, en un mundo en el que cada vez más hay invitaciones para perderse en un universo de ilusiones (hechas a la medida) que nos alejan de tomar partido por nosotros mismos, por nuestra vida con todas sus ramificaciones.

Bueno, les dije que traía cosas buenas. Que no se diga que me voy y vuelvo con las manos vacías, jejejeje 😉