Mozart, el rockero/rapero/metalero

No se lo imaginan? Tranquilos, escuchenlo en la magistral interpretación de Jack White y los Insane Clown Posse:

Cómo les pareció, ah???? Yo, sinceramente, creo que Mozart se hubiera reído con esas carcajadas tremendas que solía dar -según lo que contaron quienes lo conocieron-, pues con su gusto por los chistes verdes y las bromas de otros colores menos ecológicos, se habría sentido halagado…

Ahora, que si prefieren la versión clásica, pues no hay problema, ahí les va:

Uy!! Se me olvidaba!! El título de esta magistral obra vocal es Lame mi Trasero. 🙂

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Yo, Liberty!!

Liza Minelli nunca se vio más provocativa:

Liza Minelli, fotografiada por Terry Richardson

Ditta von Teese: un nuevo feminismo?

Con lo de las “slut-walks” (traducido al castellano como “la marcha de las putas”) resonando en mi cabeza y con la curiosidad que dan el ocio y la soledad, me encontré esta entrevista:

En mi humilde opinión, me parece que Ditta es muy desafiante. En un mundo hipersexualizado, donde el desnudo a veces pasa por aburrido, ella ha optado por hacer una carrera en el arte de quitarse la ropa… claro, no nos olvidemos de la extrema romantización que ha tenido la profesión del strip-tease (la última representación digna y humana de una striptesera la logró Marisa Tomei en The Wrestler). Pero ella no solamente se quita la ropa: Ditta ha construido un personaje y su mundo recurriendo a una estética retro.

Ditta von Teese: entre el burlesque y el strip-tease

Con esa estética logra caminar sobre la fina línea que, apelando a la corrección política, pretende separar tajantemente los gustos eróticos/estéticos de hombres y mujeres. En sus shows ella no sólo se desviste, sino que sigue un guión que podría estar enmarcado en una elaborada fantasía.. de hecho, lo está: así como muchos hombres sueñan con asistir al coqueto desnudamiento de una bella dama (y muchos cumplen ese sueño…), muchas mujeres sueñan con vestirse y desvestirse frente a los hombres que aman y/o desean. Yo sé que muchas mujeres se pueden sentir ofendidas con el arte de Von Teese: “¿Arte? ¿Mostrar las tetas es arte? Todo lo que se ha luchado desde el feminismo para que una mujer trabaje en cosas más dignas!!! ¡Y esta quitándose la ropa por dinero!!! ¡¡¡ Qué retroceso!!!” Pero sí,me parece arte: requiere escenografías, productos específicos, recurre a referentes estéticos reconocibles (las pin up, la mística del Hollywood de los 1.930’s y 40’s) y utiliza despliegues coreográficos; ella misma se pone como un personaje en una trama que nos deja a nosotros, sus espectadores. con su vestuario y su maquillaje.. si quieren, vuelvan a escuchar la entrevista, donde ella da detalles de ese ritual cotidiano de convertirse en Ditta von Teese.
 

El strip-tease como arte

Como toda artista, su personaje y su show han tenido una evolución de estilo que le ha tomado 17 años.. entonces, creo que puedo llamar arte al burlesque de Ditta.
Pero ¿por qué llamarlo “nuevo feminismo”? Pues para comenzar, me parece que toca un tema muy sensible para la mentalidad femenina: la belleza; siempre he pensado que la belleza no es sólo una carátula, es un complejo lenguaje que las mujeres y los hombres usamos (y sufrimos) para comunicar cosas muy sutiles. Von Teese es bonita, pero como personaje de su trama burlesque, es de una belleza irresistible… esa belleza femenina que todas en algunos momentos deseamos encarnar. Más irresistible, por que usa del lenguaje de la fantasía feliz, donde el ritual de desvestirse es felizmente culminado, pero donde siempre se deja algo a la imaginación – de ahí la palabra inglesa tease, que en este contexto toma la connotación de jugueteo. Esa bella fantasía que comunica la felicidad del ofrecimiento erótico, es algo que ha causado una reacción clásica en el feminismo: el rechazo al sometimiento que implica ese ofrecimiento; pero en las últimas décadas, se ha planteado una nueva mirada a este ofrecimiento: ya no es algo que surge de la sumisión, de la alienación de la mujer respecto de su cuerpo y su sexualidad, sino que es algo que puede surgir de la autonomía de la mujer; en este nuevo contexto, el strip-tease de Von Teese puede ser tomado como una celebración de la belleza femenina y de su parafernalia (que no se nos olvide: la gracia del strip-tease es que hay ropa para quitarse o para quitarla)… nosotras, las mujeres, podemos disfrutar de un strip-tease con la alegría de ver el efecto que produce.. 

Ditta von Teese: para todos... y todas...

 Como epílogo a esta entrada, quiero decir algo sobre las slut-walks: no me siento representada. Como mujer y como creyente en un feminismo crítico, no creo que el caminar en ropa “sexy”, demandando de los hombres un respeto que deben darnos en todas las situaciones, sea un buen uso de mi tiempo y de mis talentos. Además, creo que muchas mujeres tampoco se sienten representadas: las monjas, las musulmanas, las hare-krishna, las cristianas y aquellas que no se sienten cómodas en minifaldas, blusas transparentes y demás.. Entonces, se preguntarán: ¿cómo puedo hablar respetuosamente de una strip-tesera? ¿de una mujer que “posa” casi sin ropa? hablo de ella con el respeto que merece toda mujer que se construye una identidad propia, con inteligencia (crítica y estética) y que no se desviste sólo por reacción y para demandar la atención que no sabe captar llevando jeans y camiseta.