La foto: su majestad…

Eduardo VI, rey de Inglaterra en Withworth Park, Manchester.

Y por eso se dice que la gloria es una estatua en la que… se ponen sombreros curiosos…

Egipto en el Manchester Museum

Una de las cosas que más sorprende del imperialismo, es su afán por coleccionar.  Este afán está guiado por una curiosidad insaciable y claro, no exenta de prejuicios, pero hay que agradecerle el que nos permita entrar en contacto con pedacitos de culturas y sociedades de las que, de otra manera, no tendríamos noticia.

El caso del Reino Unido es emblemático del imperialismo moderno y de esa curiosidad omnívora.  Además, dicha curiosidad se ejerció desde la autoridad que tenían las ciencias humanas y naturales: la medicina, la antropología, la lingüística, la química, la historia, y claro, las artes también colaboraron en este asunto de conocer a los pueblos exóticos y antiguos, por lo que tenemos en nuestras actuales colecciones de arte, series de grabados, acuarelas y dibujos que fueron elaborados con el propósito de reproducir ruinas y tipos tanto naturales como humanos.

Egipto fue uno de los primeros países que fueron auscultados con este arsenal de saberes; académicos y aficionados se dedicaron a documentar todo lo que podían hallar en tierras egipcias sobre el enigmático Egipto Antiguo. Para ello contaban con recursos del Imperio Británico o a veces privados y esto es sólo una parte de lo que recogieron:

Sarcófagos de La Tumba de los Dos Hermanos

La coleccion de artículos egipcios que custodia el Manchester Museum es verdaderamente impresionante.
Allí uno, llegado del trópico, puede apreciar en vivo y en directo la maravilla y el color de lo que quedó del glorioso antiguo Egipto, que sobrevivió varios imperios… y que sigue sobreviviéndolos.
Ensaladera... a los egipcios les gustaban las verduras!!!

Hasta los detalles de a vida cotidiana pudieron conservarse… cosas que para nosotros tienen muy poco de especial, cobran un nuevo significado cuando nos damos cuenta que estamos viendo una instantánea de la vida simple de gente a la que hemos rodeado de un mito.

Para el gato... en la otra vida.

Y lo que para nosotros es curioso -aunque amemos mucho a nuestra mascota-, para ellos era muy lógico y hasta cuestión de deber: esta urna era para que la momia del gato pudiera ser conservada como sagrada religia. Aqui tenemos que recordar que, si nosotros pensamos que el mejor amigo del hombre en esta vida es el perro, pues los egipcios pensaban que el mejor amigo del hombre en las dos vidas -esta y la del inframundo- era el gato. Por ende, al final de sus nueve vidas, Mambrú debía ser amorosamente guardado, para que acompañara a su amo en el otro mundo…

Joyería... funeraria...

 

Si, están leyendo bien. Y no, les aseguro que no me equivoqué. Estos hermosos collares no fueron hechos para que los usaran los vivos, sino para que los llevaran los muertos, que obviamente tenían que aparecer con sus mejores galas ante Osiris, el juez del corazón humano.  Cosas como esta nos revelan esa maravillosa tensión que los egipcios antiguos tenían, esa fluctuante situación de reverenciar la muerte y de amar la vida. Porque amaban la vida, con todo su color.

Frasco para el perfume..

Sino, vean este hermoso frasco para el perfume. Como cosa común en la arqueología egipcia, fue hallado en una tumba. Pero su hermoso color y sus adornos nos dan muchas pistas de quien habría sido su dueña; tal vez una mujer joven que en vida, llenó de alegría su entorno y que amaba los perfumes; por eso la despacharon al otro mundo con uno de sus frascos más valiosos -¿su favorito?…

La molinera..

Las momias!!!!

Claro, lo mejor para el final…. esto si es real, innegable: todo lo mortal inmortalizado…

Los retratos de los amados muertos

Y como le digo, esto es solo una pequeña muestra de la variedad de tesoros egipcios que se pueden hallar en Manchester… son pedazos de un mundo en el que la vida y la muerte eran intensamente apreciados, pues eran experiencias irrepetibles.