Sheila Chandra o el arte de la evolución.

Aunque no lo aparente, esta cantante de ascendencia india ha tenido una larga carrera.  En ese trasegar ha tenido la valentía de dejar las cómodas autopistas al éxito para abrir sus propios caminos.  Su guía ha sido su voz y es una verdadera sorpresa ver por dónde la ha llevado.  Hela aquí, en 1982, con el grupo de indie-pop Monsoon:

¿Cierto que esos camellos en el fondo se ven ridículos?? ah, los ochentas.. algunas cosas, afortunadamente, se quedan en el pasado.

Volviendo a Sheila Chandra, si es una sorpresa escuchar su voz transformada por los años de vida y de experiencia, es aún más sorprendente sentir que uno puede compartir esa transformación. Es una extraña sensación sentir que uno también puede abrirse camino, como lo ha hecho ella, escuchando atentamente a todo el que le capte su atención. Esta era ella en 1984, sola, sin grupo de occidentales orientalizados:

Lo que más sorprende de este camino, es el amor al presente que evidencia. Chandra estaba muy contenta con su ser, con su momento, con su independencia y con lo que su día le traía. Eran los mágicos tiempos de la fusión oriental, cuando las músicas probaron ser de plastilina.

Y entonces, Chandra vio que podía caminar por otra parte de la selva; era el año 1990 y si el presente estaba bien, el pasado empezaba a revelar sus misterios:

Este album, llamado Roots & Wings, surgió tras un descanso de cuatro años y medio que la joven Sheila Chandra se tomó, pues estaba trabajando desde los 13 años. En esos años de alejamiento, tomó sus decisiones del momento y empezó a limpiar el que sería su sendero, empezó a elegir y pulir las lozas de su camino. Así nació el C.D de 1992, Weaving my ancestors voices, he aquí una muestra:

Entonces ella era tan flexible como deseaba serlo y ese descubrimiento la ha acompañado. Ha encontrado su poder, como lo cantó en The Zen Kiss (1994)

Y puede verse a través de los años (Moosung, 1999):

Hasta el momento, el viaje continúa; hay retrospectivas y pasos hacia adelante, así como pausas para admirar lo que la rodea.  Y nosotros podemos ir con ella, podemos vernos hacia el pasado, en el presente y ver el camino que deseamos forjar, siempre que sigamos nuestra voz.

Sheila Chandra

Sólo cuando me río: por algo se empieza

Eso nos lo recuerda Vladdo, en boca de su sabio alter ego femenino:

En la página oficial de Vladdo, Aleida deja sus perlas de sabiduría.

Nuestro hogar, nosotros

Es que parece que no lo entendemos… es que es muy difícil de entender que en el Universo no eres sólo tú, eres tú y tus relaciones con todo y todos los que te rodean… es muy difícil de comprender, duele y no es un proceso lineal ni sencillo el entender que en realidad somos legión.. y no me refiero sólo a los homo sapiens, me refieron a las criaturas que conviven con nosotros en esta gran nave azul:

El tiempo se ha alterado, el espacio está irreversiblemente cambiado y nuestro ritmo de vida ya no es el mismo.  Muchos seres humanos están viviendo -y muriendo- en medio de grandes traumas, al no poder asimilar con suficiente flexibilidad los cambios de vida. Y no estoy hablando sólo de terquedad o actitudes cerradas con candado y dos alarmas programadas, estoy hablando del choque de tiempos, de ritmos de vida que nos matan, pues aplicamos modelos de vivir que no tienen nada que ver con nuestra diversidad..

Es difícil comprender cómo es que podemos estar matando el mundo que cada uno llevamos dentro y el mundo que nos rodea, nos forma, nos atraviesa, nos conecta. Se nos olvida que somos depredadores intensos y que nuestro ritmo no es el del Universo. Pero es cierto, los suicidios en masa no son exclusivos de comunidades “irracionales”; los que nos creemos tan racionales y normales, podemos estar cometiendo suicidio harakiri al no empezar a sentir que el conjunto del que formamos parte se está cayendo a pedazos… que los planos estructurales no coinciden con la dura y múltiple variedad de lo que somos.

Nuestra belleza, nuestro poder y nuestra tragedia, radican en nuestra consciencia. En el hecho de que SABEMOS, SENTIMOS, REFLEXIONAMOS y TOMAMOS NUESTRAS DECISIONES.  Elegir no es fácil, es más fácil seguir sin preguntar, repetir sin cuestionar. Siempre ha sido más fácil para nosotros, los sapiens, comportarnos como manada en vez de comportarnos como seres. Pero se puede hacer, se puede abandonar esa piel de manada para empezar a ser… es algo loco, que duele al comienzo, pero que se puede lograr y además, se puede heredar.

En la sonda Viajero, lanzada al espacio sideral, hay dos archivos bastante curiosos. Están las fotografías de diversos paisajes de la Tierra, de las diferentes formas de vida humana; al parecer, no hay fotografías de los horrores que hemos cometido con nosotros mismos y con las otras criaturas, no hay registros sobre la suciedad que hemos esparcido por todo nuestro hogar. El otro archivo funciona como una carta de presentación; es sonoro y es un lenguaje que va más allá de cualquier número de palabras pronunciadas por cualquier idioma, vivo o muerto, que los humanos hemos creado; ese lenguaje está puesto en música, una música que en su especificidad es capaz de sintetizar muchas músicas: la música de Johan Sebastian Bach, música tan matemática en su perfección y en su caos, que podría ser comprendida.  Sin embargo, esta carta de presentación así como esas fotos, nos ponen en un gran aprieto: si hay otra civilización allá afuera, con la suficiente tecnología para venir a ver si es cierta tanta belleza… ¿se imaginan la sorpresa, cuando se den cuenta de que eso son sólo momentos de esplendor que nuestra especie tiene?  Es hora de que empecemos a parecernos a la carta de presentación que hemos enviado…

El Loco que no quería un minuto de silencio

El Loco en el tarot del rey francés Carlos, siglo XIV

El Loco es exasperante y divertido.  Habla mucho, habla para inquietar y el que cree que puede reírse de sus chistes inocentemente, pronto encuentra que no debió haber soltado la carcajada… pues no es el Loco el objeto de ridículo, es él, el tonto que se ríe de lo que debiera preocuparle.

El Loco calla con obstinación y mira fijamente. Pues no va a repetir lo que ya ha dicho tantas veces, no va a repetir ni va a explicar los chistes… si no quisiste oír, es tu problema. Pero no te hagas el sordo, que sí oíste la chanza, seguro hasta te reíste y pretendiste que no era contigo. Pero sí se reía de ti, tan serio y distraído, que hacías como si no oyeras… y mira, como el Loco guarda silencio, guiña el ojo y mira a la concurrencia, que a duras penas se traga su risa.

El Loco no sigue reglas automáticamente así que te echará en cara la falta de sentido de lo que tu llamas disciplina. El Loco no acepta órdenes de buenas a primeras, así que te hará saber, de modo tajante y a la vez relajado, que ese orden que tanto quieres y por el que tanto luchas, no es la cura para el cáncer ni la clave del Universo… es sólo un camino, uno de tantos y para colmo de males -para ti, por supuesto-, no es el mejor. El Loco siempre te recordará lo esencial, lo sencillo, sin palabras rimbombantes ni jerga arcana, si no con un chiste, con una simple observación, con algo de comic relief, poniéndote la zancadilla para que caigas y te des cuenta desde tu nueva posición de todo lo que no tenías en cuenta en tu flamante ecuación.

The Fool, versión de El Loco en el Guilded Tarot, siglo XX

Este Tonto, tan chistoso, te dice verdades cáusticas y demuestra con desparpajo que en realidad sabe más que tu.

Es enervante, es calmante, tiene memoria intemporal, parace poseer el don de la clarividencia y se arriesga con una obstinación que hace temblar.  Mientras muchos de nosotros tememos a la oscuridad y brincamos de sólo sentir nuestra sombra, El Loco ve su sombra, la saluda y se acuerda de amarrarla, para que no le pase lo de Peter Pan.. y luego le hace el gesto bromista, para que se acuerde que es un juego. Al Loco le gusta la oscuridad, pues ve en ella cosas para las que la luz le estorba…

Es imposible odiarlo, es imposible domesticarlo con el amor normalito, no busca protección, pero más te vale tenerlo a tu lado, causa sorpresa y odio…

The Fool, El Loco en la versión del Tarot Rider Waite, siglo XIX

Hoy yo quiero recordar a un Loco que nos quitaron, que debía haberse quedado, que nos hace tanta falta…  QUE NO PODEMOS RECORDAR CON SILENCIO NI CON QUIETUD.

Sólo cuando me río: Rayma no traga entero

… por que eso da dolor de estómago y de intelecto

Rayma, en el periódico venezolano El Universal.

La foto: yo soy Frida

El diario español El País nos hace un gran regalo: se trata de alertarnos sobre la existencia de unas 6000 fotografías intimas y familiares de la pintora mexicana Frida Kahlo. Hay que recordar que esta formidable mujer no sólo hizo de su herencia cultural mexicana, un objeto artístico legítimo e invaluable, más allá del patriotismo cargado de tintas políticas.  Frida Kahlo también le dio un nuevo entendimiento a su femenidad, algo radical para una mujer nacida y criada en una de las sociedades más conservadoras del mundo -sociedades en las que observar y pensar no se promueven como atributos femeninos- y además, que hizo esta hermosa labor desde su realidad física de mujer enferma…

Frida Kahlo no era una gran belleza, pero eso le abrió un mundo. Ahora, al ser enferma, inválida y no poder cumplir con el deber femenino de la procreación, tuvo el acceso a un universo… claro, acceso doloroso, pues no podía cumplir muchos de los sueños amorosos e íntimos que tenía con su Diego Rivera; ser madre era uno de esos sueños, pero su cuerpo roto y remendado mil veces, no se lo permitió.  Así que esta foto es un tesoro, una maravilla..

sin más preámbulos, esta es Frida:

Frida Kahlo en Nueva York, 1946. Foto de Nicholas Murray.

Con esa mirada coqueta e inteligente, parece decir: yo soy Frida y aquí donde me ves, tan bella y tan dispuesta a que me mires, tengo el cuerpo roto. Pero tengo el corazón resistente y mi mente intacta, así que soy más que lo que aquí se muestra..

¿Y a ustedes, qué les dice esta imagen?

Sólo cuando me río: el suicidio según Calvin..

Bienvenidos a mi nueva sección…

Anteriores Entradas antiguas