Carlos Saura: Salomé.

Confieso que nunca he sido fan insobornable de este director español. Y confieso que sus películas tampoco han ejercido gran atracción sobre mí.  Pero su versión de la requetesabida historia bíblica me ha hecho repensar mi actitud hacia la obra de este hombre… y si hay algo que me guste hacer, es volver a pensar y decir que es muy posible que me haya estado perdiendo de algo muy, pero muy bueno.

Uno de mis puntos más sensibles son los oídos. Y las suaves y poderosas guitarras de la banda sonora de este filme, unidas al enérgico y sensual zapateo flamenco, me electrizaron. Quedé seducida al instante por el sonido… luego llegó la profunda voz del mismo Saura y ya no hubo remedio: tenía que ver, una y otra vez, esta película, en la que se incluyen los vericuetos creativos que Saura y su equipo recorren para dar coherencia y cuerpo a esta historia renovada.

Colores, movimientos y pasiones se conjugan en esta creación donde el minimalismo contribuye a intensificar el drama de esta historia. Nada nos distrae del impacto que debe producirnos el trágico encuentro entre la pasión amorosa, la pasión lujuriosa y la pasión mística: Salomé, Herodes, El Bautista. La tremenda habilidad de los bailarines nos trae una y otra vez sobre cada detalle y el ojo de Saura, con un manejo de la cámara austero e impecable, nos mantiene pegados al desarrollo… esto es arte visual al extremo: fotografía, cine, danza… el sonido musical, fluido, añade a la impresión.

El clímax, por supuesto, es la famosa Danza de los Siete Velos.  La versión que da la bailarina Aída Gómez seguro pasará a la historia como la más perfecta y sensual; verán, se supone que Salomé tiene que dejar a Herodes sin habla, sin cerebro para pensar en las consecuencias de su deseo exacerbado por el perverso strip-tease de la joven princesa .. y Dios, Aída lo logra.  Ninguna otra Salomé logra su cometido con tantos argumentos: el Bautista perderá su cabeza, claro está, después de que Herodes pierda la suya.

Y no les digo más, pues las palabras sobran… dénle a sus ojos este festín, quedarán con ganas de más.. yo, definitivamente, voy por más de Saura.

Anuncios

1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. Francisco Doña
    Abr 20, 2010 @ 02:57:16

    Yo no había visto nunca una película de Saura. Jamás me había interesado por su obra. Pero -empleando el mismo término con el que inicias esta entrada- confieso que he quedado prendido tanto de tus palabras como de los velos de los que se iba despojando Aída Gómez.

    Hace unos días que vengo leyendo, viendo, escuchando y disfrutando tu blog, Alejandra, y lo he incluido entre mis favoritos. Hoy he querido dejar testimonio escrito, aquí, de ello.

    Desde España, recibe mi más cordial saludo.
    Francisco Doña

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: