Y más feliz navidad… casi..

Este Diciembre debemos recordar que vivimos en un país donde muchos sí viven en pesebres pero no tendrán reyes magos… a no ser que algunos se nos conmueva el corazón y dediquemos algunos denarios a los que no tienen ni una galleta para endulzar el Año Nuevo..  y claro, no debemos olvidar la buena cuota de fariseos y poncios pilatos….

Feliz Navidad… casi… bueno…

Eh… sí… es que esta tarjetica es de lo más de rara… nada que ver con los papás noel ni pesebres…

Dosis de personalidad: ¿sexo seguro? ¡seguro!!

Hace 15 años que me gradué de bachiller. Y recuerdo muy bien el escándalo que vivían los adultos -maestros y padres- ante el supuesto boom de niñas embarazadas. Digo supuesto, pues lo novedoso de aquellos años es que las niñas madres ya no tenían por qué esconderse ni dejar de estudiar..  hasta varios colegios privados sucumbieron a las tutelas que defendían el derecho a la educación de la madre adolescente.

El sexo seguro es un derecho inalienable..

También quedaron en mi memoria mis compañeras que fueron madres antes de ser bachilleres, cómo muchas pudieron usar el uniforme hasta el sexto mes de gestación, tenían excusa médica para no hacer Educación Física, ni Química y mucho menos practicar las pocas disecciones aún permitidas en clase de Biología para estudiar el cuerpo humano con ayuda de órganos animales -corazón, cerebro, etc.  Y también rememoro las famosas convivencias, aquellos raros días de paseo en los que muchas pedían permiso al colegio  para llevar a sus pequeñitos y por un día, esos niños tenían 40 tías dispuestas a cargarlos, besarlos, cargar la pañalera y darles de comer y cuidarlos mientras la joven mamá disfrutaba un poco de la piscina o de los juegos o simplemente descansaba de su deber extraescolar: su bebé.

Si les suena muy bucólico, no se dejen engañar. Claro, a esa edad uno no le da mucha importancia pero cuando llega la Universidad, la vida, uno se da cuenta de todo lo que esas compañeras madres pospusieron… y muchas veces por que les cayó de sorpresa, por que no creyeron que les podía pasar y estaban enamoradas… y estar enamorado y adolescente es lo más deliciosamente intoxicante del mundo… también por que no sabían cómo usar un anticonceptivo y en muchos casos, temían la airada reacción de sus padres si se enteraban de que ya no eran vírgenes.  Yo sé que esto último puede sonar extremo y fantasioso, pero sé de muchas mujeres jóvenes a las que sus madres les requisan su clóset, sus cajones, su privacidad y ejercen la política del terror: donde se le llegue a encontrar a la muchacha un anticonceptivo, o un condón….

La educación sexual bien planificada ayuda a construir seres humanos capaces y responsables de sí mismos...

Y también recuerdo con gran amor al equipo de psicoorientadoras de mi colegio.  Estas valientes mujeres que eran madres y profesionales, se enfrentaron a la moralina de algunos maestros y padres de familia y nos llevaron muchos conferencistas que, desde la psicología y desde la pastoral juvenil, nos hicieron reflexionar sobre el ejercicio sano de nuestra sexualidad.  Recuerdo con gran alegría aquella mañana en que nos llevaron a Profamilia y allí una psicóloga habló con nosotras y luego nos dio una charla ilustrativa sobre los diferentes métodos anticonceptivos… una de mis compañeras ya era madre para aquel entonces.

Sé que el esfuerzo de estas maravillosas mujeres garantizó que mi formación fuese privilegiada.  A ellas se unió mi madre, quien me llevó a un ginecólogo para que recetara anticonceptivos cuando comencé a ejercer mi sexualidad. Sé que muchas no tienen semejante maravilla de educación, que les enseña los métodos preventivos y a tener conciencia y raciocinio para su uso. Y sé que a muchos les asusta la idea de educación sexual, pues la asocian a la completa falta de valores éticos sociales y a un tipo sofisticado de perversión de la juventud.

Ordóñez pidió nulidad de la sentencia porque considera que esto es una campaña de promoción del aborto. Colombia tiene la tasa de embarazo juvenil más alta de la región. El aborto ilegal es un problema de salud pública. Por eso es más lógico y más sano que los jóvenes sepan qué anticonceptivos existen para no llegar hasta el paso del aborto como método de planificación. El Procurador, con su fundamentalismo católico y retardatario, puede hacer mucho mal, como ya se ve, sobre todo porque tiene coro en el ambiente.

Es paradójico que el Procurador y sus copartidarios ultraconservadores esgriman la Contitución para intentar impedir la divulgación de la sentencia de la Corte, pues como lo recuerda otro columnista de la revista Semana,

la Corte sólo pide que se enseñe su fallo, una interpretación autorizada de los principios y derechos establecidos en la Carta Política. Esto es un claro desarrollo del artículo 41 de la misma, que establece que en las instituciones de educación, oficiales o privadas, será obligatorio el estudio de la Constitución.

Añádanse a esto los vacío legales de proceso que torpedean la sentencia de la Corte y que deberían ser debatidos por el Congreso para que se regule la objeción de conciencia y la aplicación de dicha sentencia.  La última ha sido la prohibición de la píldora del día después, alegando que es abortiva.. con semejante terrorismo, se ignoran las explicaciones de los médicos que ilustran los procesos de la concepción y cómo esta pastillita no causa aborto, sino que actúa como un anticonceptivo de emergencia impidiendo la fecundación.

¿Pero a qué se debe esta histeria neoconservadora? Muchos dicen que la era liberal dejó un fuerte vacío ético. Que la falta de estructura de las últimas décadas afectó los pilares de la sociedad y que el desorden y la frustración masivos que ahora observamos, son consecuencia de la ausencia de valores sólidos.  Todo esto puede sonar muy razonable pero hay más…

La tristeza y la frustración son los motores de la búsqueda de firmeza para muchas personas.  Para estas gentes la respuesta está en la vuelta a los valores conservadores que dan respuestas consoladoras y cerradas: todo tiene un tiempo y un lugar, todos tienen un lugar y la garantía para la paz es no perturbar este equilibrio.  Este equilibrio asegura una reconciliación, pero esa palabreja es -para mí, al menos- igualmente sospechosa: ¿reconciliación es lo mismo a uniformización? ¿reconciliarse con quién o qué?

Una sexualidad sana es una sexualidad integral..

Para muchos, la falta de valores es equivalente a cuestionar estas respuestas consoladoras y cerradas.  Buscar alternativas que se adapten a la diversidad puede parecer explosivo, pero en cuestión de legislación parecería ser lo más seguro y razonable.  La problemática que incluye el ejercicio de la sexualidad siempre ha estado relacionada a los roles sociales que se le inscriben a cada género y para el discurso conservador, sólo hay dos géneros; el resto es una aberración y no deberían existir … por eso no se incluyen en las leyes.  De ahí que pensar en la movilidad de esos géneros suene subversivo; pensar que las mujeres puedan decidir con ayuda de la educación qué quieren hacer con sus cuerpos, que los hombres -de nuevo, con ayuda de su educación-  deseen hacer su masculinidad más integral  y que los homosexuales y transgéneros construyan sus identidades como seres humanos totalmente funcionales, todo esto, puede parecerle estúpido o perverso a alguien que se identifica como conservador.  Estos movimientos sociales, culturales y políticos que buscan hacer visibles unas realidades cotidianas ponen en jaque a los que creen en una estructura social inamovible…

La diversidad sexual no es un fenómeno nuevo, es una realidad que ahora es visible y debe ser respetada.

Volviendo al punto central de este post, es evidente que la sexualidad es un territorio político que muchos explotan.  El relativismo social en el que vivimos hace que la angustia por algo fijo se dirija hacia facetas que, en la mentalidad general, definen a una persona como ser social. La sexualidad es una de ellas. El control de la sexualidad femenina es una de esas estrategias, pues mantiene la estructura tradicional en su sitio. Rechazar y condenar las opciones que le dan a la mujer el poder de decidir sobre sus cuerpos y emociones, es negar la movilidad social y por ende, tratar de negar lo cambiante que es la sociedad.

Cuando se habla de sexo seguro, se habla superficialmente. No se trata sólo de pastillas y condones, se trata de la construcción de una identidad sexual y personal que le permita a cada persona decidir.  La enseñanza que recibí sobre los anticonceptivos durante mi adolescencia me ha permitido decidir y la educación que he recibido en mi hogar me ha enseñado a afrontar mis propias decisiones, que atañen a mi sexualidad.  Esta libertad la defiendo y muchas mujeres, como muchos hombres, me acompañan en esto. Si en realidad se quieren impedir las soluciones extremas, hay que empecinarse en la educación sexual: que las niñas sepan que hay caricias, conversaciones y aproximaciones que no son correctas y que no deben permitirlas; que las adolescentes aprendar a disfrutar del amor y a gozar físicamente del amor, separándolo de la procreación gracias al uso de anticonceptivos; que los hombres aprendan sobre estos métodos y sobre lo específico del cuerpo femenino y que no le teman a integrar en su masculinidad aptitudes consideradas como femeninas. La educación también debe proveer a las otras identidades sexuales con elementos para defenderse de la ignorancia de los demás.

El sexo seguro es entonces un comportamiento que sale de la comprensión de nuestras emociones, nuestros instintos y de la comprensión de los medios que tenemos a nuestra disposición para integrarlos en un proyecto de vida sano…. y sí, la castidad cabe ahí.  Enfrentar el deseo y hacerlo parte de nosotros es la ventaja que nos da la educación y la construcción dinámica de valores.

Hace tiempos: de colonias, coloniajes y postcolonialismos

¿Qué puede ser coloniaje cultural? El término salió a la palestra gracias al presidente venezolano Hugo Chávez, con motivo del lanzamiento de la nueva ley de educación en este país, que busca luchar contra este fenómeno en la cultura venezolana.  Entonces, ¿qué es coloniaje cultural? en esta página web encontramos la siguiente definición:

En cuanto al coloniaje ideológico y cultural, se presenta como algo que asimilan los protagonistas de esas ramas de la actividad social. Los intelectuales de las excolonias copian o imitan a los intelectuales de las potencias mundiales; son los escritos de los intelectuales europeos los que más difusión poseen en estos países; los ideólogos de los países europeos influyen sobre los ideólogos criollos de los países atrasados; y en lo que se refiere a la cultura el proceso es similar a los anteriores.

“.. esas ramas de la actividad social.” Creo que se entiende que se habla de lo que en sociología se identifica, al menos en un primer momento, como los grupos de élite, aquellos que por su posición socioeconómica tienen acceso a ciertos productos culturales, comportamientos y actividades foráneas a su cultura nativa que se consideran parte de la civilización y el buen gusto necesarios para estar en una sociedad avanzada. Todo esto era adquirido por medio de la educación… y aquí toca hacer como Jack el Destripador: ir por partes.

Han sido muchos los esfuerzos por hacer de la educación un proceso generalizado e incluyente.

Empecemos por definir educación. La educación ha significado dos cosas. La más literal es ira la escuela, aprender a leer y escribir, las matemáticas y esos otros contenidos que a uno se le olvidan al minuto de graduarse de la secundaria. Históricamente la asistencia a la escuela no ha sido algo generalizado en nuestras sociedades latinoamericanas. Desde los tiempos coloniales se consideró la alfabetización como un privilegio de clase y de raza: sólo aquellos blancos, criollos, nacidos de matrimonio cristiano legítimo podían ambicionar la entrada a una buena escuela… se hicieron algunas exepciones con los indios pertenecientes a las élites nativas, pero lentamente se les fue alejando de este privilegio. El resto de la sociedad quedaba fuera y tal vez algún esfuerzo familiar e individual podía alfabetizar a la enorme cantidad de mestizos, pardos, mulatos, negros libertos, etc.  En cuanto al género, los hombres eran la población más opcionada.. las mujeres tenían opciones, pero no se esperaba mucho de ellas, pues su reino no era el de los libros sino el de la vida práctica. Las monjitas en sus conventos podían escapar a esta regla, pero esta educación también estaba restringida a aquellas de noble cuna.

Y llegó la era republicana y la cosa siguió prácticamente igual, pues ni la obsesión ilustrada y liberal de educar al pueblo para civilizarlo y ponerlo en posesión de sus derechos lograron cambiar esta inercia: la de considerar la educación escolar como un privilegio, como algo que no toda la sociedad puede tener.  Esta idea se extendió a la educación no libresca, pues hay otras experiencias que educan pero que están fuera del espacio de la escuela. Estas experiencias relacionan al ser humano con otras facetas de su ser y completan su formación; para muchos la experimentación con las artes es fundamental, de ahí que el entrenamiento musical, la lectura, la danza clásica o las artes plásticas hagan parte de un comprensivo programa de educación.

También se ha intentado hacer de la educación en artes un elemento para la formación ciudadana, transmitiendo cánones occidentales.

De nuevo hay que ver esto histórica y sociológicamente, pues el contacto con las artes académicas implicó el desarrollo de otra dinámica de distinción social: sólo la gente que tiene acceso a esta formación puede decir que es bien educada; la gente bien educada lee libros, sabe de arte… tiene buen gusto y es  “sensible“.. y para muchos esto significó -significa- que están más capacitados para roles de liderazgo que el resto de la sociedad.

“Los intelectuales de las excolonias copian o imitan a los intelectuales de las potencias mundiales…” este acto de copia/imitación se constituyó como uno de los capitales culturales de las élites latinoamericanas.  No es algo automático pues la imitación también implica algo de apropiación y reinterpretación. Esta imitación ha sido la partera de gran cantidad de obras de arte en Latinoamérica, así que no se puede abominar de ella así como así. Pero también ha sido la facilitadora de un tremendo esnobismo asociado a esa discriminación social que mencioné arriba y que funcionó como un arma de humillación en muchos casos: aquel que traspasaba las barreras sociales era recibido con una aplastante muestra de su inferioridad en cuanto a gusto y educación.. la mona, aunque vestida de seda, mona se queda.

... y no es un chiste....

Hay otra faceta de la educación que ha tenido efectos tremendos para nuestro contexto: el que lo transmitido por los medios educativos haya sido impuesto, fruto de un proyecto civilizatorio que la sociedad ibérica occidental cristiana desplegó desde el siglo XV y que ha tenido diversas relecturas y aplicaciones.  El temor a no ser más que una manada de copiones o a estar condenados a no ser más que la sombra defectuosa de algo  mejor nos atormenta cada vez que planteamos algo por nosotros mismos; eso se conoce como mentalidad colonial y nos pone en constante complejo de inferioridad; hace que sintamos la necesidad de depender de lo que otros dicen de nosotros, de como nos definen, de seguir modelos de desarrollo y de conducta para poder sentirnos civilizados…

Y entonces, ¿qué nos queda? ¿qué podemos hacer? Pareciese que para algunos abominar de los tiempos de colonización, de sus estrategias, de lo que construyeron, es la solución.  Señalar al colonizador como el enemigo y el culpable es la movida más fácil, más popular y más efectiva cuando se quiere buscar una razón -la que sea- para explicar por qué estamos tan mal. Culpar al colonizador y llamarlo demonio imperialista puede ganar muchos votos, pero lo más probable es que no comience una reflexión seria sobre lo que somos… simplemente nos da una buena excusa para desquitarnos y patalear.

En la propuesta postcolonialista lo que vale es preguntar y construir juntos las respuestas.

La otra opción, la de reflexionar, viene de la propuesta postcolonialista. Para muchos puede parecer compleja y cobarde, pero de hecho es más desafiante de lo que parece. Desde esta noción se quiere meditar sobre los procesos de colonización y lo que produjeron, sobre cómo nos construyeron y sobre cómo los vemos ahora; también busca evaluar todas las dinámicas que habrían tenido un papel en los movimientos emancipadores y en los movimientos sociopolíticos que se han dado en nuestras sociedades para articularnos a procesos más grandes. Desde el postcolonialismo se toma lo trágico y lo positivo, pero no para buscar culpables; eso no sirve, pues nada puede borrarse; lo que busca es comprender y eso es un gran signo de autonomía.  Luchar por entenderse es algo que no levanta la popularidad.. es algo que atrae la desconfianza y atrae la ira, pues su complejidad implica que no tendrá soluciones fáciles sino que nos llevará por accidentados caminos en los que nos encontraremos con todos aquellos a los que nos gustaría señalar y a quienes, sin embargo, nos parecemos; somos parientes de los colonizadores y nos gusta seguirlos, imitarlos y aplicamos muchas de sus referencias a diario…

Kapsberger:¿el eterno retorno?

Traigo esa famosa frase sacada de la filosofía nietzscheana para mostrarles un reciente hallazgo musical… ese hallazgo se llama Johannes Kapsberger, un lautista y compositor que vivió por allá en el siglo XVII en su lejana Europa. En aquellos años se esperaba que los compositores y los artistas en general, hiciesen cosas inesperadas con sus materias primas. Kapsberger tenía su laud e hizo bastantes cosas inesperadas, como nos lo muestra Rolf Lislevand -un genio contemporáneo de la música barroca.. escuchen entonces esta Colascione de Johannes Kapsberger en las virtuosas manos de Rolf Lislevand y díganme si a veces el tiempo no nos da la sensación de transcurrir en círculos:

¿Suena conocido no? ¿suena muy cercano, cierto? Vuelvan a escuchar y luego revisiten a los chicos de Nirvana:

O vayan más atrás y revisiten a The Beatles:

Escuchen y piénsenlo bien.  Pues la música clásica es mucho más de lo que parece.. y al parecer Cobain, Lennon y Kapsberger deben estar tocando juntos allá arriba. Eso es una buena razón para ir al cielo, ¿no les parece?