Hojas sueltas….

Y aquí va otra contribución de nuestro querido Juan Felipe… de hecho es un secuestro, podría decirse que pesca milagrosa… espero que cuando se entere del paradero de su hoja suelta, no se ofenda.

Sueltas (ii)

25 07 2009

¿Es acaso una petición de ansiedad?

¿Es lo que reemplaza los aderezos de sus comidas? ¿O acaso, realmente, tienen alguien que se encargue de todas sus cosas sucias?

¿Acaso no es la parábola máxima de limpieza el que se desaparezcan de la tierra otras personas para evitar lo que no queremos mirar o reconocer, la diferencia vital?

Tumbas en Colombia, con hornos para quemar todos los cuerpos posibles.
Tumbas en Afghanistán, con camiones hidráulicos excavando las fosas comunes para quitar los cuerpos de ahí.
Una misma mente obsesionada con el dinero.

Ahora que toca limpiar la casa, ¿estaremos listos para lo que se viene encima, lo que saldrá a la luz que ha sido enterrado durante años?

¿Estaremos listos para dejar en paz a los cantantes diferentes a nosotros?

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Jazz… con J de Jane Monheit

Está muy joven, pero ya es reconocida como una de las voces más frescas y personales del mundo del jazz desde que apareciera la rubia y ronca Diana Krall.

Yo no digo más, sólo escuchenla:

Hace tiempos: la invención de la “Indepedencia”

Aunque la damos por sentado, aunque no dudamos de su existencia, aunque hasta su celebración nos puede dejar indeferentes, esta celebración tiene sus efectos en nosotros. Para algunos el pasado lunes 20 de Julio fue  simplemente un día festivo de merecido descanso; para otros fue un bonito puente con desfiles y conciertos más o menos atractivos. Para mucha gente pasó como cualquier otro día. Y para otros fue un amargo recordatorio de las ironías de nuestra nación.

La bandera y su apología...

La bandera y su apología...

Tantas reacciones y tan heterogéneas nos deberían indicar el diverso grado de aceptación que la memoria institucional tiene en nosotros como ciudadanos.  Los esfuerzos que la república ha hecho durante los últimos 160 años por hacer de este territorio y sus habitantes una nación indivisible son puestos en duda por esta tibieza -o desprecio- hacia la fiesta patria. Y a eso hay que añadirle lo que Raúl Román escribe para el diario El Universal, de Cartagena de Indias:

Por esta razón, cuando hablo del 20 de julio como fecha de “independencia nacional”, prefiero referirme a la invención de una tradición que impuso esta fecha para simbolizar la independencia y la fundación de la república colombiana, sin olvidar, que esta imposición estuvo acompañada de un proceso de disciplinamiento de la memoria social, ejecutado por medio de un uso de la historia y de una representación simbólica de la misma, impuesta desde el gobierno, utilizando como instrumentos eficaces la enseñanza escolar, el uso público de la historia y la elaboración de un ritual simbólico repetitivo que influyó paulatinamente en el imaginario colectivo de la sociedad colombiana.

Los tres elementos que enumera Román son las claves para comprender el esfuerzo monotemático de las instituciones en repetir cada año y también para pensar más sobre la frialdad o la rabia que esta fiestecita. Se supone que estos estamentos deberían tener una enorme efectividad y que sus estrategias y espacios deberían bastar para formar una ciudadanía comprometida y activa. Pero ese tiro salió por la culata. ¿Cómo articular un territorio con tantas particularidades, una población con tanta diversidad, historias tan diferentes que a veces se han encontrado y muchas otras no?

La invención e imposición de esta fecha respondió a la necesidad que tenía el gobierno de fortalecer la quebrantada unidad nacional y la urgencia que, en ese entonces, tenían las elites andinas para consolidar su hegemonía sobre las demás regiones, ya que el país vivía las consecuencias de la crisis de los partidos políticos tradicionales, de las tentativas separatistas que se presentaban desde diferentes regiones y de la fragilidad de la soberanía del Estado evidenciada nítidamente desde la separación de Panamá.
A estas situaciones se sumaba la crisis del discurso histórico que reflejaba en el pasado la ausencia de proyectos comunes, lo que exigía la construcción de una memoria nacional fundamentada en la construcción de un pasado colectivo del país.

Una de nuestras comunidades nativas... ¿caben ellos en esta celebración?

Una de nuestras comunidades nativas... ¿caben ellos en esta celebración?

La heterogeneidad de facto fue enmascarada por una homogeneidad muy deseada y planificada. Esa diversidad que se había manifestado desde el tortuoso comienzo de la autonomía de los virreinatos y que caracterizó los procesos de emancipación, fue reconstruida y embellecida con estrategias narrativas que la hacen uniforme, coordinada, orientada hacia el feliz desenlace de la vida republicana. Esa es la historia patria que todos recitamos. Claro, esa historia patria no lo lleva a uno a los documentos históricos… pues ellos muestran otra cosa:


…se deposite en toda la Junta el Gobierno Supremo de este Reino interinamente, mientras la misma Junta forma la Constitución que afiance la felicidad pública (…) para que vele por la seguridad de la Nueva Granada, que protesta no abdicar los derechos imprescriptibles de la soberanía del pueblo a otra persona que a la de su augusto y desgraciado monarca don Fernando VII, siempre que venga a reinar entre nosotros, quedando por ahora sujeto este nuevo gobierno a la Superior Junta de Regencia, ínterin exista en la Península…

Estos son dos apartes del Acta del Cabildo extraordinario de la ciudad de Santa Fe de Bogotá el 20 de Julio de 1810. ¿Acaso leyeron la palabra independencia por algún lado???? no. Y no aparece, pues el primer objetivo no era ese.  En la Provincia de Antioquia, el tono fue este:

Pueblos de Antioquia fieles a Fernando y amantes de la paz:

Vuestro Congreso Provincial pone hoy la mano en la grande obra que le habéis confiado. Santafé de Bogotá, capital del Nuevo Reyno de Granada, ha depuesto las autoridades que nos gobernaban. La anarquía en que puede quedar el Reyno todo es el cuadro terrible que llama nuestra atención y sobre que debemos tirar nuestras pinceladas para alejar los horrores y darle el mejor aspecto en la parte que nos toca. Vuestra fortuna, vuestra tranquilidad, vuestro reposo y todo el bien de este país están vinculados en los estrechos lazos de fraternidad y alianza con que pueden unirse todas las provincias. Discurramos un medio de conseguirlo y fijemos un tiempo para realizarlo. Las críticas actuales circunstancias ponen al Reyno en la necesidad de juntarse en Cortes. Allí podrán nuestros diputados representar enérgicamente nuestros sagrados derechos, y allí podrá el intérprete de nuestros sentimientos formarse un partido ventajoso, al que sin violencia, sin sangre y sin estragos cederá la parte descarriada de la razón y de la justicia.

¿Muy desorientados? Una pequeña clase de historia: el desorden de la monarquía española y la amenaza napoleónica sumieron en el vacío de poder a las instituciones gubernamentales, ya muy desprestigiadas por los desiguales y adversos efectos de las políticas borbónicas de modernización del imperio. Fernando VII logró hacerse con la corona antes de tiempo, es decir, con su padre vivo, pero la victoria militar de Napoleón Bonaparte no lo dejó disfrutar de las mieles del poder… si bien la testa coronada no podía dar órdenes, las cortes -corporaciones en las que se fundaba la monarquía hispana- asumieron el poder y todas sus disposiciones se regaron por el imperio… de ahí el tenor de estos febriles documentos… Esta fue la voz de Quito, una de las perlas de la Corona:

Declaramos que los antedichos individuos, unidos con los representantes de los cabildos de las provincias sujetas actualmente a esta gobernación y las que se unan voluntariamente a ella en lo sucesivo, como son Guayaquil, Popayán, Pasto, Barbacoas y Panamá, que ahora dependen de los Virreinatos de Lima y Santa Fe, las cuales se procura atraer, compondrán una Junta Suprema que gobernará interinamente a nombre y como representante de nuestro legítimo soberano, el señor don Fernando Séptimo.

Y mientras Su Majestad recupere la Península o viniere a imperar en América, elegimos y nombramos por ministros o secretarios de estado a don Juan de Dios Morales, don Manuel Quiroga y don Juan de Larrea.

¿Y los afrocolombianos también cuentan en esta fiesta?

¿Y los "afrocolombianos" también cuentan en esta fiesta?

Y así sucesivamente… todo fue como un polvorín, pues en territorios virreinales las condiciones estaban dadas. Pero no era por la independencia de España, sino por la protección de la invasión francesa y sus temibles frutos revolucionarios, pues la sangrienta revolución de Haití estaba fresca en la memoria de las élites criollas….  Y aquí van otras bellezas que tampoco se leen en clase de sociales en el colegio: son del famoso Memorial de Agravios, que el que conocemos como Camilo Torres – Doctor José Camilo de Torres- redactó pero no presentó ante las cortes españolas, con la ortografía de la época:

” Burlaremos, decía, las iras del usurpador, reunidas la España i las Americas españolas . . . somos todos españoles: seamoslo, pues, verdaderamente reunidos en la defensa de la Relijion, del Rei i de la P atria.
Vuestra Majestad misma, añadió poco despues en el manifiesto de 26 de octubre de 1808  nuestras relaciones con nuestras co¡onias, serán estreachadas mas fraternalmente i por consiguiente mas útiles.”

Aunque este documento no llegó a ser leído en las Cortes en España, su circulación clandestina lo convirtió en la manifestación de la mayoría de las mentes criollas que se habían sentido ofendidas y expropiadas por las relaciones de poder con la corona en los últimos años del siglo XVIII. Leamos un último párrafo de este documento y sigamos pensando si celebramos o no:

“España ha creído que deben estar cerradas las puertas de todos los honores y empleos para los americanos. Estos piensan que no ha debido ni debe ser así: que debemos ser llamados a su participación, y así será mayor nuestro amor y nuestra confianza más recíproca y sincera … que el español entienda que no tiene un derecho exclusivo para mandar a las Américas… en fin, señor, ¿de qué se trata? Vuestra Majestad misma ha dicho… que de nada más que reformar abusos, mejorar las instituciones, quitar trabas, proporcionar fomentos y establecer las relaciones de la metrópoli y las colonias sobre las verdaderas bases de la justicia. Pues para esta grande obra, debemos manifestar nuestras necesidades, exponer los abusos que las causan, pedir su reforma y hacerla juntamente con el resto de la nación, para conciliarla con sus intereses, supuesto que ella no podrá contar con nuestros recursos, sin captar nuestra voluntad”.

Imagen que representa la Independencia de la provincia de Tunja en 1813... ??? Esta es una herramienta pedagógica para educar en historia patria.

Esta es una herramienta pedagógica para educar en historia patria.


Hace tiempos: ¿Independencia grita… quién?

Nuestro cómplice, el querido Juan Felipe, nos comparte desde su casa lo que piensa y siente sobre las flamantes “fiestas patrias”… Su servidora ya abrirá la boca y pronunciará algunas palabritas al respecto, coming soon….

Casa y tienda donde se tuvo lugar la pelea pretexto para la revuelta del 20 de Julio de 1810. Por Luis Nuñez Borda

Casa y tienda donde se tuvo lugar la pelea pretexto para la revuelta del 20 de Julio de 1810. Por Luis Nuñez Borda

¿Independencia?

Hoy es un día de memorabilia en Colombia. Según el calendario gregoriano -inventado por los pontífices apostocatolicoromanos, el que se usaba para medir  los tiempos de tributos (pagos)-, hoy es un día de fiesta, dado que este día hace unos años el Reino de la Nueva Granada pasó a convertirse germinalmente en la República de Colombia debido a un incidente con un florero y un español. Hoy es un día en el cual hay desfiles, globos en el aire, conciertos multitudinarios, apologías de grandeza, políticos trabajando desde la tarde, banderas y vivas etílicas a una nación.

Pero mirando la realidad con toda la objetividad posible, siguiendo el rastro de los intelectuales que formaron parte activa de los inicios de la nación colombiana y analizando a quiénes sí y a quiénes no han querido escuchar o trabajar… no, lo siento, pero hoy no es el verdadero día de la independencia. ¿Y por qué digo esto? Lo digo por una razón sencilla: hemos dependido, toda la vida, de la aprobación de un padre autoritario (Estado militar) y una madre castradora (Iglesia Católica). Y uno no puede ser independiente si le permite todo al papá porque ‘padre es padre así sea un hijuep****’ y si uno se define como hombre con ’soy buen hijo: maté a todos estos hombres pero le compré a mi mamá la casa que ella quería’.
No somos independientes porque no confiamos en nuestro trabajo y hablamos demasiado de las cosas malas, permisividad al piso con los abusos y las manipulaciones. Perdimos el poder de la palabra al delegarla a otros.

Hoy es un día de guerra en todo un rosario de días de guerra. ¿Pero, cómo es esto posible? Porque, si las personas se ponen a leer la historia de Colombia encontrarán que al momento de romper la lealtad con España e iniciar esa independencia, en estas tierras habían países y personalidades con diferencias abismales entre sí, que eran leales al centralismo en una capital mientras hubiera una potencia que les favoreciera tal postura: ayer fue España, hoy es U.S.A. Y cada departamento y región ha sido solamente fiel a su capital desde el inicio de los tiempos y los políticos solamente trabajan para mantener ese estado de consciencia muerto al no permitir construir carreteras, no permitir cuidar ríos, no permitir que hayan todo tipo de personas sino echarle la culpa siempre al extranjero, no permitir libertades de cultos para que el recurso dentro de la región muera siempre dentro de la región.

Este hecho es tan relevante, que hasta la revista más fanática de Uribe en Colombia lo reseña como raíz de nuestra independencia nacional.

Toda fiesta patria va acompañada del despliegue del poder militar: monopolio de la fuerza, fuerza del monopolio.

Toda fiesta patria va acompañada del despliegue del poder militar: monopolio de la fuerza, fuerza del monopolio.

Entonces, es por eso que no celebro el 20 de Julio. No lo haré nunca.

Sobre todo, no ahora que a modo de aniversario y para reforzar desesperdamente la fidelidad del caudillismo se aplique sicología de ’soy amigo del mandril más asesino’, al poner 5 bases militares en Colombia con personal gringo que ve a esto como una mezcla entre México+Vietnam. El momento más paranoico en toda la historia de mi país está acá y ahora y como solo soy un hombre me siento palpitar de inquietud: ¿qué debo hacer?

No he nacido en un país independiente. He nacido en un país formado por la alianza política de 8 países pequeños, todos soberanitos, todos grandecitos, todos con voz de pescador exagerando siempre porque nunca han salido de su pueblo a conocer otros.
Esa *es* Colombia.

Débora Arango nos pregunta: ¿en realidad debemos cegarnos a la realidad y celebrar un Estado chueco?

Débora Arango nos pregunta: ¿en realidad debemos cegarnos a la realidad y celebrar un Estado chueco?

Y por ello mismo es que la única responsabilidad que siento como saludo a la patria es saludar las partes que no conozco y espero poder conocer sin el verde militar o refinadas por el blanco cocaína. Y a las personas que conozco que no salen en las grandes propagandas de los supermercados, los indígenas, todos esos niños valientes de los barrios pobres que son cada uno de tanta diversidad un país pequeño en sí mismos, los negros que huyeron de acá a USA para tener mejor trato y solo consiguieron mejor pago, las mujeres que se acostumbraron a feriarse y a resignarse reproductivamente, los que hicieron empresa al precio de sacrificarse como mujeres y sentir el peso del acoso mientras viven, las personas que les reconocen a profesores negros olvidados medio siglo de enseñanza, las artistas que con sus monólogos y obras sacan a la luz las perversiones aplicadas a niños y niñas, los periodistas que comprometen su pulso a ampliar la visión a los que no podemos viajar por dinero y por muerte segura a los sitios de recursos y empresas, los estudiantes que sin ser culpables terminan muertos en represiones policiales, las madres separadas que responden con valentía por la educación propia y la de sus hijos (aplica a todos los estratos económicos), y así…

en todos estos casos, sí les reconozco la palabra Patria.

Pero yo sé que para ellas y ellos, nunca hay un 20 de Julio.

Todos los días, es su día de independencia.

Hace Tiempos: Los sonidos del silencio

Es curioso que para muchas personal el silencio esté asociado a la angustia. A muchas personas les molesta el silencio, les molestan los ambientes callados; cuando están en uno de estos espacios, tiene que emitir algún sonido que manifieste de modo inequívoco su presencia. Usualmente ese sonido es la propia voz, así que de buenas a primeras ponen conversación a quien tengan al lado o al frente, desconocido o familiar; el objetivo es romper el silencio, que les parece apremiante o preámbulo de algo trágico. También hay algunos que consideran la ausencia de ruido como sinónimo de que algo inútil está sucediendo. Muchos amigos de la quietud y el silencio que no viven solos, ven su tranquilidad rota por la intervención de otro que ve con preocupación que “fulano no está haciendo nada, está tan callado, debe estar aburrido” y llegan al rescate con alguna actividad que produce ruido y, por ende, quedan con el alivio de que no hay “desperdicio”.

Uno de mis profesores universitarios nos advertía en clase contra esta obsesión por acallar el silencio. Si no eres capaz de estar en silencio -decía-, es por que no te soportas a tí mismo. Y debes aprender a vivir contigo, pues eres la persona con la que pasas todo el tiempo.

También hay que recordar una de las máximas religiosas comunes: el silencio es un camino a la divinidad. La potente voz de lo divino se oye cuando las demás voces se callan.

Uno de los signos musicales para el silencio...

Uno de los signos musicales para el silencio...

Históricamente el silencio ha tenido un valor que aparece en las crónicas, con el que se ha hecho arte de todos los tipos, pero que al parecer no ha sido objeto de estudio sistemático. En las crónicas dejadas por los conquistadores europeos en el Nuevo Mundo, el silencio es un evento magnífico y angustiante, pues les daba la certeza de la inmensidad, pero también la terrible seguridad de que faltaba mucho para encontrar alguna población humana donde pudieran conseguir comida y orientación -en esas circunstancias, el oro pasaba a segundo lugar… el silencio podía ser el preludio a una muerte definitiva y horrible, lejos de su civilización.  El historiador holandés Johan Huizinga en su hermoso libro El otoño de la Edad Media, le dedica varias palabras a la lenta invasión del silencio que hacen los nuevos ruidos de la naciente modernidad, en especial uno: las campanadas de los relojes de los campanarios. Esta apreciación también fue aplicada por los historiadores Serge Gruzinski y Carmen Bernard cuando en sus libros explican los nuevos sonidos humanos que invadieron el espacio suramericano bajo las botas conquistadoras: caballos, pólvora, campanarios, serruchos, martillos, hachas, mugidos, balidos, etc. Todo esto no sólo invadió el espacio sin sonido humano, también alteró la relación que los seres vivos hacían con el espacio y modificó irreversiblemente el ecosistema.

La otra cuestión que sale a la luz al analizar las relaciones históricas y sociales entre el silencio y el sonido es esta: hacer sonidos, o ruidos que destierren o que oculten otros, es un indicio de dominación del espacio. Piénsenlo.  Nosotros no tenemos la capacidad anatómica para rugir, pero podemos inventar instrumentos que emiten sonidos tan ensordecedores como un rugido de tigre y que tienen el mismo efecto: anunciar que ya llegamos, que nos tengan miedo, que vinimos a quedarnos y que este espacio es nuestro, que los demás tienen que adaptarse….. pero esta demostración de victoria del homo sapiens frente a sus “compañeros de cuarto” en el planeta, está causando problemas. Problemas para nosotros y para las otras criaturas.

Cuando los predadores están al acecho, los pájaros y las ranas, incluso los insectos, hacen silencio. Por eso no es extraño que a los seres humanos nos gusten los lugares en que las aves se sienten seguras para cantar. No es extraño que sonriamos ante un coro de sapos en la noche. Pero en las ciudades cacofónicas vivimos ansiosos, siempre vacilamos, de la misma manera que un ciervo tiembla cuando se detiene a beber agua de un río ruidoso. Hay estudios que muestran que las personas asaltadas continuamente por los altos volúmenes del tráfico pueden llegar a suprimir sus sistemas inmunológicos e incrementar su riesgo de tensión alta y ataques cardíacos. Según Gordon, una ciudad será agradable para los seres humanos únicamente cuando podamos oír las suelas de nuestros zapatos tocar el cemento, o cuando podamos hablar entre nosotros sin alzar la voz.

Gordon Hempton, el hombre que se menciona en este artículo de la revista El Malpensante, busca y registra lugares donde reina el silencio. El diagnóstico que arrojan sus pesquisas es inquietante: los lugares donde el silencio, es decir, la ausencia de ruidos producidos artificialmente por humanos, es la presencia predominante, se están acabando. Y es inquietante por que estamos acabando con un recurso no renovable que está íntimamente ligado a nuestra salud: la tranquilidad.

Gordon Hempton escuchando el silencio.

Gordon Hempton escuchando el silencio.

Resulta que nosotros somos cajas de resonancia ambulantes… el sonido nos afecta y nuestras respuestas a él son, la mayoría de las veces, espontáneas.  Todo nuestro entorno sonoro, llamado sonosfera repercute en nosotros y viceversa. Esto hace parte del saber médico, de ahí que una de las medicinas postmodernas sea el silencio; buscar silencio, tranquilidad, desacelerar el paso, cambiar el ritmo propio para percibir el ritmo externo y poder crear un paisaje sonoro más sano. Cuando Gordon Hempton lucha por establecer lugares de silencio en los parques, no sólo conserva el ecosistema animal; nos da a los humanos una oportunidad de vida.

Así como tienen nichos ecológicos, los animales también necesitan nichos auditivos, definidos por el paisaje sonoro que habitan. La embestida del ruido destruye su hábitat sonoro. Los cantos de los pájaros se pierden en las autopistas, que actúan como ringleras de tonos bajos a alto volumen, llegando hasta los bosques y praderas, reduciendo el ecosistema para las aves. Y, a veces, eliminando una especie por completo. Y también es una pérdida para los seres humanos. Del mismo modo en que las luces artificiales opacan las estrellas, nuestros motores opacan a las aves, y nuestra experiencia de la belleza en la tierra se ve drásticamente empobrecida.

Aquí Hempton sintoniza su intención con las alternativas medicinales actuales: buscar silencio puede ser el paso para la curación de nuestros males, pues al cambiar nuestro ritmo podemos percibir todo lo que nos rodea y construir un mundo más rico. Es como dice Carlos Fregtman en su libro El tao de la música:

Escuchar el entorno es escucharse por dentro. (…) La cerrazón auditiva también nos inhibe como resonadores plenos de sonidos que nos circundan y son, de hecho, muy expansivos y energizantes. Acorazamos herméticamente nuestro cuerpo y los sonidos no pueden ingresar.

Buscando el silencio, nos abrimos a los sonidos...

Buscando el silencio, nos abrimos a los sonidos...

El mandato -al menos en la cultura occidental- de dominar la naturaleza en todos sus aspectos, se está revelando como un disparo a nuestros propios pies. Al readmitir la presencia del silencio no readmitimos la ausencia del ruido, sino la del control, esa ilusión moderna que nos ha dado espejismo por algo más de doscientos años.  Admitiendo el silencio, admitimos la variedad y la diferencia de sonidos y sí, de silencios, que forman la compleja comunicación humana.

Para finalizar, escuchemos una de las obras musicales más desafiantes del siglo XX: Cuatro minutos y treintra tres segundos de silencio, del compositor John Cage.

La foto: extremidades sublimes, parte 2

"The graceful hands of Tilly Losch"

"The graceful hands of the dancer"

Fotografía de la bailarina Tilly Losch tomada en Inglaterra, 1928 por E.O Hope … la poesía en movimiento también utiliza sus manos…

Mahmmoud Farschchian

Y ya que estamos con la sensibilidad al otro lado de los mares -el Atlántico y el Mediterráneo, hagámosle caso a los sufíes y excitemos la vista con las exquisitas miniaturas de este artista iraní.

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En el Islam también hay arte de la pintura, al parecer desarrollado a pesar de la ortodoxia que prohíbe la representación de figuras humanas. Sin embargo el arte de la miniatura fue un refugio para los pintores y desde el siglo XV se conocen grandes artistas que sentaron toda una tradición que sigue viva en miniaturistas como Farschian, ahora un veterano experto de este arte, muy admirado en su país.

Creo que no hay que insistir en el intenso colorido y la fluidez de sus líneas, elementos fundamentales del fuerte efecto dramático que Farschian despliega en sus miniaturas.  Claro, también está la delicada belleza de sus figuras humanas…

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Farshchian_1

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