Our spanish love song

Mi amigo Juan Felipe vuelve a darme cositas… y yo les comparto: algo lindo, suave, sencillo para rescatar la calidez que llevamos dentro, esa calidez que siempre es bueno compartir…

El arte de reflexionar

Nuestro amigo Juan Felipe vuelve a hacer su entrada triunfal en este blog.  Como artista pensante -no todos los son-, los eventos de las últimas semanas no lo han dejado inmune y se ha puesto en el “enojoso” asunto de plantearse preguntas… en un ambiente en el que eso de preguntar está mal visto, esto es toda una labor de amor.  Y aquí les traemos algunas de esas preguntas que nos hacen la vida más difícil, pero mucho más valiosa:

Reflexionar y razonar debe ser una tarea constante...

*Eres en gran parte tu medio, joven artista, viejo artista.
Así que tu corazón tiene por dentro un pequeño ultraconservador y paraco que está agazapado dentro de las raíces culturales con las que quieres curar las mismas raíces culturales de los que no están, aparentemente, tan refinados como tú.

Como estamos acostumbrados a acusar a los demás con una facilidad terrible, es muy trabajoso ponerse en los zapatos del otro. Además ese ejercicio nos puede llevar a la terrible conclusión de que el que tanto señalamos se parece mucho a nosotros, al paraquito que todos llevamos dentro y desea imponerse por la fuerza, cueste lo que cueste.  Darle voz a este paraquito agazapado podría ser el comienzo de un puente, el comienzo de una verdadera práctica de la escucha. Por que el malo del paseo también tiene algo que decir, como leí por ahí alguna vez….

*Con la decisión de poner a los estudiantes de vigilantes y la respuesta de ‘a los estudiantes déjennos quietos’, lo que se evidencia es el terror a asumir que efectivamente, esta es tu realidad social. Tú colaboraste construyéndola, con tus comidas basuras y tus tendencias alcohólicas, con tu miedo disfrazado de arrogancia, con tu incertidumbre chorreando por los bordes de tu pose intelectual. Asume las consecuencias.

Uno puede hacerse el loco hasta cierto punto. Este punto llega cuando tu propia vida te agarra de tu cabellera y te devuelve al tosco suelo, haciéndote ver que el mundillo que te habías tejido en tu cabeza, no era tangible; que la indiferencia o la apatía que te caracterizaban eran una pataleta disfrazada; que el momento de crecer y asumirte ya llegó.  Ahí, en ese momento, es cuando hay que tomar una decisión, hay que tomar posición y empezar a vivir como adulto razonante para construir un mundo en este reino.

Construirnos integralmente es posible, sin rechazar a nadie ni recharzarnos.

*Las mujeres artistas: uds. no nacieron para solo estampar ropa, coser camisas, reflexionar sobre solo lo intangible y atractivo para un mundo masculino, ni para defenderse al hablar sobre la femenidad, la sexualidad y genitalidad desde lo femenino, las opciones sexuales de vida o investigar por duoundécima vez el origen del huevo y la gallina, para satisfacer a los hombres militarizados de este país. O en últimas, para dárselo a los hombres artistas y que renuncien el 80% de uds. a la carrera por tener que elegir pareja/cría o arte.

Nacieron para ser artistas y darle voz a muchas mujeres que por físico terror y lavado de cerebro, nunca tendrán el coraje de estudiar artes y plasmar lo que sin su presencia, no podría verse… ¡hasta dónde debo hacer reparación social?… depende de tí. Mas no hacerlo en un país en el cual es un lujo leer y escribir -por el momento- es un crimen igual de grande que un agro-ingreso, seguro.

Para nosotras es muy fácil confundir la procedencia de los poderes personales. Es decir, como no somos criadas para asumirnos a nosotras en función de nosotras mismas, es muy difícil para nosotras acceder y crear experiencias en las que encontremos nuestro poder propio. Por eso es tan común hallar mujeres brillantes asociadas sentimentalmente a hombres que tal vez sean brillantes o no, pero que con el vínculo emocional que establecen, pueden ayudar a que ella vuelva a sumirse en la cómoda dependencia.  Hay que entender que uno es capaz por sí solo, no por la persona con la que duerme. Que afirmarse y buscar experiencias propias, no es un acto de desamor o infidelidad. Y que construir una femenidad defensiva es llegar a un extremo en el que prima el aislamiento, no la construcción.  Asumir el proceso de formación debe guiarlo a uno a salir del cascarón y a usar la voz de uno para uno y para los otros, cuando sea necesario.

*La reflexión, el acto de la reflexión, es sencilla. Mientras más palabras hipercomplicadas usamos, más nos equivocamos y menos poderes tenemos los jóvenes. Hay que reinventar el lenguaje para reinventarnos nosotros. Usar una palabra pero hacer algo diferente para cambiarle el significado a esa palabra es el único camino. Y necesitamos a los estudiantes basura, a los peores, a los canallas, a los más cínicos, porque van a ser los mejores maestros para darnos cuenta del veneno apoderado de una mente, corazón y cuerpo, disfrazado de humanista.

Los mejores espejos no son los que más nos halagan, son los que nos muestran tal y como somos. Los que nos recuerdan lo amargo y desencantador.  Escuchar, procesar y trabajar con las duras palabras que nos dan es el punto de partida para crecer y para cambiar: cambiarse uno, cambiar el pedazo de mundo que va incluyendo en la vida. Ver y oír el desgano y la frustración pueden funcionar como sabia advertencia…

Lauren O’Connell: una habitación propia, una música propia

Este es un regalote de nuestro cómplice Juan Felipe, que lo puso en su casa como joya preciosa… y nosotras, de copionas, lo ponemos aquí.

Lauren O'Connell

Lauren O’connell desde su casa y con sus palabras, hace una música perfecta para esos momentos indefinibles, cuando los astros se alinean y uno sabe que es maravillosamente feliz, pero que no se dará cuenta. Ahí les va:

Transitoriedad

Hacía mucho que no traía a mi amigo Juan Felipe, pero hoy me lo vuelvo a traer con este hermoso poema, reflexivo y sin aspavientos para que caminemos con más lentitud y observemos a aquellos que alguna vez fueron como nosotros y que ahora nos recuerdan que todo lo que nos rodea es tan, tan fugaz…

Transitoriedad.

Hoy me acuesto,
con ojeras,
cansado, con la mente
en blanco desde la información de los invasores antiguos con escamas que “siguen en el poder”,
hasta con la música y los colores perdidos de la esperanza monetaria desvanecida… pasando por las apariencias de cambio que siempre engendran las políticas y las reflexiones de las paredes blancas que me besan las horas que paso entre ellas.

Una sola verdad envuelve como papel de colgadura los edificios por donde transitaré en unas horas:
las almas en pena
miran con envidia a los que llevan ropa limpia, ojos dispuestos, un estómago lleno y el paso decidido hacia alguna actividad que no sea errabunda,

y leo siempre lo mismo en el aire que despiden sus huesos:

“¿por qué
yo
no?”.

[En homenaje a todos los desplazados, mendigos, pobres y ambulantes 'residentes' del barrio Chapinero, Bogotá. Gracias por su constante enseñanza de humildad.]

Hojas sueltas….

Y aquí va otra contribución de nuestro querido Juan Felipe… de hecho es un secuestro, podría decirse que pesca milagrosa… espero que cuando se entere del paradero de su hoja suelta, no se ofenda.

Sueltas (ii)

25 07 2009

¿Es acaso una petición de ansiedad?

¿Es lo que reemplaza los aderezos de sus comidas? ¿O acaso, realmente, tienen alguien que se encargue de todas sus cosas sucias?

¿Acaso no es la parábola máxima de limpieza el que se desaparezcan de la tierra otras personas para evitar lo que no queremos mirar o reconocer, la diferencia vital?

Tumbas en Colombia, con hornos para quemar todos los cuerpos posibles.
Tumbas en Afghanistán, con camiones hidráulicos excavando las fosas comunes para quitar los cuerpos de ahí.
Una misma mente obsesionada con el dinero.

Ahora que toca limpiar la casa, ¿estaremos listos para lo que se viene encima, lo que saldrá a la luz que ha sido enterrado durante años?

¿Estaremos listos para dejar en paz a los cantantes diferentes a nosotros?

Hace tiempos: ¿Independencia grita… quién?

Nuestro cómplice, el querido Juan Felipe, nos comparte desde su casa lo que piensa y siente sobre las flamantes “fiestas patrias”… Su servidora ya abrirá la boca y pronunciará algunas palabritas al respecto, coming soon….

Casa y tienda donde se tuvo lugar la pelea pretexto para la revuelta del 20 de Julio de 1810. Por Luis Nuñez Borda

Casa y tienda donde se tuvo lugar la pelea pretexto para la revuelta del 20 de Julio de 1810. Por Luis Nuñez Borda

¿Independencia?

Hoy es un día de memorabilia en Colombia. Según el calendario gregoriano -inventado por los pontífices apostocatolicoromanos, el que se usaba para medir  los tiempos de tributos (pagos)-, hoy es un día de fiesta, dado que este día hace unos años el Reino de la Nueva Granada pasó a convertirse germinalmente en la República de Colombia debido a un incidente con un florero y un español. Hoy es un día en el cual hay desfiles, globos en el aire, conciertos multitudinarios, apologías de grandeza, políticos trabajando desde la tarde, banderas y vivas etílicas a una nación.

Pero mirando la realidad con toda la objetividad posible, siguiendo el rastro de los intelectuales que formaron parte activa de los inicios de la nación colombiana y analizando a quiénes sí y a quiénes no han querido escuchar o trabajar… no, lo siento, pero hoy no es el verdadero día de la independencia. ¿Y por qué digo esto? Lo digo por una razón sencilla: hemos dependido, toda la vida, de la aprobación de un padre autoritario (Estado militar) y una madre castradora (Iglesia Católica). Y uno no puede ser independiente si le permite todo al papá porque ‘padre es padre así sea un hijuep****’ y si uno se define como hombre con ’soy buen hijo: maté a todos estos hombres pero le compré a mi mamá la casa que ella quería’.
No somos independientes porque no confiamos en nuestro trabajo y hablamos demasiado de las cosas malas, permisividad al piso con los abusos y las manipulaciones. Perdimos el poder de la palabra al delegarla a otros.

Hoy es un día de guerra en todo un rosario de días de guerra. ¿Pero, cómo es esto posible? Porque, si las personas se ponen a leer la historia de Colombia encontrarán que al momento de romper la lealtad con España e iniciar esa independencia, en estas tierras habían países y personalidades con diferencias abismales entre sí, que eran leales al centralismo en una capital mientras hubiera una potencia que les favoreciera tal postura: ayer fue España, hoy es U.S.A. Y cada departamento y región ha sido solamente fiel a su capital desde el inicio de los tiempos y los políticos solamente trabajan para mantener ese estado de consciencia muerto al no permitir construir carreteras, no permitir cuidar ríos, no permitir que hayan todo tipo de personas sino echarle la culpa siempre al extranjero, no permitir libertades de cultos para que el recurso dentro de la región muera siempre dentro de la región.

Este hecho es tan relevante, que hasta la revista más fanática de Uribe en Colombia lo reseña como raíz de nuestra independencia nacional.

Toda fiesta patria va acompañada del despliegue del poder militar: monopolio de la fuerza, fuerza del monopolio.

Toda fiesta patria va acompañada del despliegue del poder militar: monopolio de la fuerza, fuerza del monopolio.

Entonces, es por eso que no celebro el 20 de Julio. No lo haré nunca.

Sobre todo, no ahora que a modo de aniversario y para reforzar desesperdamente la fidelidad del caudillismo se aplique sicología de ’soy amigo del mandril más asesino’, al poner 5 bases militares en Colombia con personal gringo que ve a esto como una mezcla entre México+Vietnam. El momento más paranoico en toda la historia de mi país está acá y ahora y como solo soy un hombre me siento palpitar de inquietud: ¿qué debo hacer?

No he nacido en un país independiente. He nacido en un país formado por la alianza política de 8 países pequeños, todos soberanitos, todos grandecitos, todos con voz de pescador exagerando siempre porque nunca han salido de su pueblo a conocer otros.
Esa *es* Colombia.

Débora Arango nos pregunta: ¿en realidad debemos cegarnos a la realidad y celebrar un Estado chueco?

Débora Arango nos pregunta: ¿en realidad debemos cegarnos a la realidad y celebrar un Estado chueco?

Y por ello mismo es que la única responsabilidad que siento como saludo a la patria es saludar las partes que no conozco y espero poder conocer sin el verde militar o refinadas por el blanco cocaína. Y a las personas que conozco que no salen en las grandes propagandas de los supermercados, los indígenas, todos esos niños valientes de los barrios pobres que son cada uno de tanta diversidad un país pequeño en sí mismos, los negros que huyeron de acá a USA para tener mejor trato y solo consiguieron mejor pago, las mujeres que se acostumbraron a feriarse y a resignarse reproductivamente, los que hicieron empresa al precio de sacrificarse como mujeres y sentir el peso del acoso mientras viven, las personas que les reconocen a profesores negros olvidados medio siglo de enseñanza, las artistas que con sus monólogos y obras sacan a la luz las perversiones aplicadas a niños y niñas, los periodistas que comprometen su pulso a ampliar la visión a los que no podemos viajar por dinero y por muerte segura a los sitios de recursos y empresas, los estudiantes que sin ser culpables terminan muertos en represiones policiales, las madres separadas que responden con valentía por la educación propia y la de sus hijos (aplica a todos los estratos económicos), y así…

en todos estos casos, sí les reconozco la palabra Patria.

Pero yo sé que para ellas y ellos, nunca hay un 20 de Julio.

Todos los días, es su día de independencia.

Dosis de personalidad (III)

Aleluya, aleluya!!!!!!

Hemos hallado un colaborador, un cómplice, alguien que nos va a compartir sus ideas para construir dosis de personalidad que nos pongan en un trabajo de continua formación de nuestro ser.

Este cómplice es Juan Felipe, que hoy nos trae este mensaje:

VIOLENCIA SEXUAL: serpientes mordiéndose la cola.

Tal vez un tema desagradable para muchos, pero necesario para todos, es la existencia de la violencia sexual.
Muchos, confiados en el desarrollo de la historia registrada de su civilización de turno –sea Occidente u Oriente, negra o blanca, et al- la han relegado a una zona nebulosa, en la cual es necesaria de cierta forma para explicar el por qué de las cosas y los actos heroicos.
Otras y otros han intentado ponerlo en la orilla de los cimientos necesarios para mantener cierto
status quo, cierta forma de vida que sería muy desagradable si no existiese como tal: la comercialización de todo lo que nos rodea, nuestra naturaleza (que es la misma Naturaleza, somos uno) y nuestra composición.
Y finalmente también se ha llegado a un fenómeno curioso, en el cual todo lo que ocurre puede explicarse en términos de vas a tener sexo con X o con Y, todos quieren sexo de todos y todos quieren lo mejor sexualmente de su vecino, el fin justificando los medios.

Pero no van estas visiones a cosas básicas. ¿Por qué ocurre, qué efectos puede tener, qué genera y sobre todo, cómo se sella un ciclo de violencia sexual cuando ocurre?

No querer ver, ni oir, ni hablar del desgarramiento sexual que nos conforma, es una peligrosa forma de ignorancia.

No querer ver, ni oir, ni hablar del desgarramiento sexual que nos conforma, es una peligrosa forma de ignorancia.

Lo primero y lo más importante que debemos aprender al respecto para perderle el miedo y el morbo al tema, es que la violación es un acto que es real. Que es cercano. Y que afecta sobre todo nuestra propia libertad de responder en el ámbito sexual: una educación hija de la violencia sexual enseña a violar nuestras propias libertades en el tema, a reprimirnos por miedo. Si lo miramos de esta forma, podemos empezar a entender el porqué es tan importante el romper el silencio y empezar nosotros mismos a conquistar nuestra sexualidad, mediante el reconocimiento de nuestros impulsos, nuestros momentos, nuestras verdades.

En un país como Colombia, tenemos que arrancar por los inicios básicos en las relaciones para dejar de militarizar o militar implícitamente en un lado u otro y tal vez no haya asidero más importante para dejar el desgarro que lo sexual.
¿Cuántos de nosotros hemos tenido un pariente, lejano o cercano, con relaciones humanas densas, complicadas, dolorosas, que parece que nació con algún desperfecto o algo dañado dentro del alma? ¿Y que nadie puede llegarle al centro del asunto? ¿Sabemos si esto tiene relación alguna con abusos sexuales? ¿Con haberlos presenciado, o haberlos vivido, o haberlos practicado y ganar después referentes que le indican que ese acto estaba totalmente errado para el bienestar de otros…?

¿Qué tanto somos honestos con algo así?

Deberíamos hablar de las múltiples formas de violencia

Deberíamos hablar de las múltiples formas de violencia

Por experiencia personal es que el hombre aprende del medio y aprende a completar las partes que le faltan del medio. Y plantearse preguntas enfocados a la acción en el sexo nos da la libertad de preguntarnos algo: ¿cómo actuamos nosotros?
Se puede poner el tema un pedestal. El falo en un pedestal, el pubis es celestial. Claro. Pero entonces, si es tan encumbrado, el sexo no tiene raíces en lo que ocurre a nuestro alrededor y es importante esta forma de presentarlo porque nos va dando poco a poco lecciones de nuestro enajenamiento.
Hace poco en Colombia volvió a surgir el tema de la violencia sexual en tiempos de guerra. Acá tenemos lógica de guerreros, por ello somos tan malos amantes.
No me creo superior a nadie más al decirlo, no.
Es que somos malos amantes porque no somos capaces de realmente escuchar en silencio.
Y el que oye en silencio oye en un primer instante el desgarrado grito de miles de mujeres que se les ha negado ventaja alguna, porque son latinoamericanas, porque son eurodescendientes, porque son afrocolombianas, porque son extranjeras, porque son indígenas, porque todo este ser cultural no vale, porque son mujeres.
Y porque nadie ha comprendido y entendido lo que ellas quieren decir.
Con el paso del tiempo y suficiente silencio, se sorprenderá al darse cuenta, que su propia garganta está gritando lo que realmente piensa del tema y lo que le nace hacer con el mismo. Y entonces, empezará a cantar sobre ambos temas con confianza.

Pero los hombres también sufren diversos tipos de violencia sexual...

Pero los hombres también sufren diversos tipos de violencia sexual...

A los hombres nos puede tomar tiempo, a veces hasta diez años, el darnos cuenta de nuestra verdadera naturaleza sexual, del poder inmenso que llevamos adentro y de cómo juega con lo externo… y luego otros diez para practicarla correctamente, no desperdiciarla, atesorarla y volverla creativa. Y otros más para volverla reproductiva y gozosa, fecunda, próspera sin derroche y miedo. Magnificente. Hay un inicio y es da fuerzas, es aceptar, delinear que tenemos lógica sexual de guerreros, de seguir órdenes sin cuestionarlas para algún grupo nos preciamos todos; lo tenemos tan metido en el cráneo que no consideramos la posibilidad de saber qué siente la persona que está al lado.

A mí la verdad me da mucho pánico cuando una mujer que quiero trabaja fuera de un casco urbano.
¿Qué le puede pasar en una tierra tan dormida que en nombre del estrés, los militares buscan violar a las niñas de los barrios más pobres y si son rechazados exitosamente les dicen ‘los voy a acusar de guerrilleros’, versión en uniforme de ‘los voy a acusar con mi papá de que no me dieron chocolate’, sin que nadie le meta freno al tema? Me da pánico ver además la indiferencia de las personas, sobre todo de los hombres, a expandir su libertad y no ser unas máquinas de follar autómatas, esclavos siempre de sus deseos.
Y cuando caminas con esto dentro de tus bolsillos, con estos sentimientos y estas emociones y pensamientos, ves muchas justificaciones, pocas asimilaciones. ¿Violaron a alguien? No fue a mí. ¿Violaron a mi hermano, a mi madre, a mi prima? No fue a mí. ¿Hablan de violación? Ay, porque no cambiamos el tema, sigamos de rumba, un poco menos de intensidad, hablen bajo por favor…
¿qué puede haber más robótico que esto?

Cada uno en lo suyo, sin intentar dialogar con el otro...

Cada uno en lo suyo, sin intentar dialogar con el otro...


Entonces para ganar nuestra elección es que necesitamos libertad, libre albeldrío. Deshacernos de mitos.
Sobre todo, recuperar los espacios que la prostitución y la pornografía nos han quitado, que son los espacios de juego sin morbo, de jugar con nuestro cuerpo y no sentir miedo por una voz invisible que nos reproche el hacerlo: ‘está mal bailar, eres gay’, ‘está mal si te cuidas la piel’, ‘mucho ojo con no pisar fuerte, eso lo hacen los varones’ y muchas otras lianas similares.
Y hay otra talanquera en la cual nos entrenan es la de la respuesta autómata grupal: qué tal que todos hicieran lo mismo.
Mas en este caso, para nada es posible que todos seamos iguales en ello, standard. Eso sería ser automáticos. Y estoy hablando de dejar de serlo desde la libertad sexual, de dejar de ver a las niñas y a las mujeres como coños que tienen que estar en
nuestra disposición, sino aprender a interactuarlos y admitir que francamente nos inspiran es miedo, alegría y un poco de reverencia -todo al mismo tiempo-; tomando en cuenta las dimensiones tiempo y espacio, podrá cualquier lector detenerse cinco segundos y admitirlo: que sea igual este proceso en todos los hombres, es imposible. Aunque si recorre un proceso similar para todos, porque cuando nos liberamos, liberamos dos puntas simultáneamente: nuestra experiencia de niños sexuales, que nos ayuda a tratar a los niños con benevolencia y amor sincero que no tiene semillas de violación; nuestra experiencia con las mujeres, que desbarata todo impulso a olvidarse del tema y enquistarse en el dolor de no ser comprendidas disfrazado de empuje y valentía y nos lleva a neutralizar el veneno que genera ser tratado ciudadano de quinta clase por autómatas del deseo.

Hay mejores modos de comunicación, más enriquecedores...

Hay mejores modos de comunicación, más enriquecedores...

Esto ocurre. No es antinatural.
Ah, y entonces se tensa adecuadamente la cuerda y podemos seguir con una melodía adecuada. Podemos experimentar y elegir nuevos momentos.
¿Cuántas neurosis y revoluciones no sonarían mejores si arrancaran por esta parte de nuestra alma?

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