Telemann: la dramática moderación barroca
26 may 2009 Dejar un comentario
in cosas bacanas/cool things, Hace tiempos: historia, Música Etiquetas: arte, comprensión, historia, historia colonial suramerica, Música, memoria
El barroco tiene más carne y sangre de lo que usualmente se entiende. Fue un período artístico en el que los contrastes del mundo desafiaron la comprensión rutinaria de la sociedad occidental…. hay que recordar que es en ese siglo XVII turbulento y empelucado, que las bondades, los misterios y los terrores de América se hacían más presentes y cotidianos en la vida de los europeos, que se iban volviendo adictos al chocolate mexicano, al tabaco cubano, a las perlas venezolanas, las esmeraldas colombianas, la plata peruana y las finas maderas brasileñas, sólo por mencionar algunas cosillas…

"De español y de india, sale mestiza"
Con tanto para conocer y asimilar, se hizo necesario proponer un orden que apaciguara el alboroto sensorial e intelectual que el colonialismo-mercantilismo hacía posible. De ahí que los catálogos estéticos que clasificaban las emociones fueron imprescindibles para toda persona bien educada en aquella época. Y sobre todo para los artistas, creadores de espejos que debían devolver la imagen corregida y embellecida del espectador…
Pero eso no se constituyó en un corsé o en una máquina de castración….
Escuchen bien esta chacona de Telemann, uno de los gurúes musicales de aquellos tiempos y me entenderán…
Ah, a propósito: la chacona era un ritmo de danza creado en El Chaco, en aquellos tiempos localidad del territorio La Plata, al sur del contienente americano…
Hace tiempos: los pueblos nómadas en Colombia
10 may 2009 Dejar un comentario
in El mundo, Hace tiempos: historia, Historia de Colombia Etiquetas: comprensión, historia colonial suramerica, Historia de Colombia, realidad
Fundado en 1780 por esclavos prófugos, Tabaco era dos siglos después un pueblo de 106 familias y casas de bahareque condenado a desaparecer. La compra de los predios comenzó en 1980, y ya en 2001 hasta la Diócesis de Riohacha se había dejado tentar por la oferta y había vendido la iglesia del corregimiento.
El desplazamiento no es un tema nuevo en Colombia. Y no me refiero sólo al desplazamiento ocasionado por el acoso y el exterminio que los grupos violentos ejercen contra la población. El desplazamiento de pueblos es algo que ha ocurrido en toda nuestra historia; la nota publicada en la revista Cambio muestra algo que ha sido muy común en la configuración de nuestra nación, lo que sucede, es que los que no tenemos que salir de nuestra casa para salvar nuestras vidas creemos que todo el mundo comparte la ventaja de tener un lugar geográfico de referencia estable. O sea, de tener unos metros cuadrados de tierra a los que puede llamar hogar, o mi municipio.
Pero no ha sido así.
Los desplazamientos como los que denuncia la revista Cambio ocurrieron mucho durante los tiempos coloniales en toda América. Se desplazaron pueblos de indios buscando un mejor acceso a sus mayores bienes económicos: la mano de obra y la tierra. Se desplazaron ciudades y villas para el bien de la población blanca, india, negra y mestiza que podía estar en peligro por la naturaleza del lugar o que se atravesaba a las ambiciones jurisdiccionales de otra localidad. Las veleidades de la economía y de la política hicieron desaparecer muchos pueblos de los que hoy sólo queda el nombre en los archivos, pues hasta sus edificaciones fueron engullidas por la manigua andina tropical y sus caminos se volvieron volvieron al polvo.
Teniendo en cuenta la eventualidad de tener que abandonar el territorio, también desde tiempos coloniales se han diseñado leyes para asegurar una salida segura y un llegar seguro. Se han formulado políticas para que el reasentamiento sea eficiente y tenga en cuenta las necesidades biológicas de la comunidad así como las necesidades psicológicas, ambas consagradas por la ley como condiciones para la supervivencia. Para la muestra, un ejemplo colonial: el pueblo de indios San Antonio de Mucuño, que en 1692 enfrentaba el inevitable éxodo…
paresemos en la mejor forma que haya lugar en derecho y decimo que aunque ha muchos años que vivimos en la amenasa de ruina ennuestro Pueblo, por lo delesnable que es el citio del bolconoso e incomodo, y expuesto a graves peligros de las vidas con la frecuencia de terremotos y benidas de aguaseros como se experimenta el año próximo pasado y en el tiempo presente con el reguroso hibierno estamos padesiendo los descansados de no poder asistir en nuestras casas por estar en riesgos manifiestos de que nos sepulte vivos algun volcán sin recurso humano, y otras muchas [roto] mui graves necesidades que padecemos, y a su tiempo prósimo representar, por atender en la presente solo alegir sitio comodo, seguro y de utilidad para poblarnos y gosar del pasto espiritual con quietud y menos sobre salto en nuestros descansados, que para poderla conseguir se ha de serbir Vuestra Merced de librar su horden y comissión a persona de calidad christiana y desinteresada, que obrando en caridad vea no solo los riesgos e incomodidades que padecemos. Si no tambien la elección que hicieremos de nuevo citio, y que ser capaz bastantemente para yglesia, plaza, población y labransas con lo demas necesarios para nuestra conservasión, como su Magestad, que Dios guarde lo tiene dispuesto y ordenado por sus reales cédulas.
En esta cita textual, el cacique del pueblo pide que se inicie el trámite para poder trasladarlo a otro lugar donde sus habitantes puedan vivir sin temor a los embates de la naturaleza. Esto suena muy noble… pero todo el documento trata del trámite de traslado hacia un lugar específico: los territorios de una encomienda. Y recuerden: la encomienda era el lugar donde vivían los indios encomendados a un blanco, el cual cobraba tributo por el trabajo indígena…
Así que esta cuestión tiene dos problemas bien grandes, que también tienen su dinámica histórica: las causas del traslado y el lugar de destino. Como dice el documento citado, la Corona había dispuesto en sus Leyes de Indias las condiciones en las que debía vivir la sociedad urbana, pues la urbanidad -sigue siendo- todo un modelo de vida que daba cuenta de la “civilización” del pueblo organizado. Fundar ciudad y dotarla eran muestras de eficiencia cultural en todos los aspectos y esto es una característica de nuestra sociedad moderna.

San Cayetano, pueblo fantasma. Foto de Nuria Ascencio para la revista Cambio
Según la arquitecta Ximena García, coordinadora de la Mesa de Diálogos sobre Reasentamiento de Población -creada hace tres años por la Universidad de los Andes-, hoy es claro que las compensaciones económicas no bastan: “Es necesario pensar en la cultura y los aspectos psicosociales de la comunidad, comprometerse a mejorar sus condiciones y no solo preparar a quienes serán reasentados, sino también a quienes los recibirán”.
Los aspectos psicosociales de la comunidad es algo que no se tomaba en cuenta en la Colonia. La lucha por los recursos que sustentaban a la comunidad era algo que no se hacía esperar y la alta probabilidad de tener como resultado una población flotante, móvil, en busca de sitio de vida y de trabajo, era algo incómodo para la administración colonial. Curiosamente, las viejas costumbres hispanas de trabajo se hicieron efectivas y por medio de la aparcería, el agregamiento, el trabajo por endeudamiento y los tratos verbales que incluían el paternalismo, muchas de estas familias sin tierras terminaban formando parte de los séquitos que podían identificar a un hacendado o estanciero como una figura prominente en la región.
En estos tiempos modernos -¿?- donde se supone que se tiene derecho a la libre autodeterminación, la perspectiva de terminar haciendo parte de un séquito con fines políticos y económicos puede sonar passé, sino paranoica. Muchos pueden pensar: pero eso ya no existe, a esas personas les va bien donde llegan, pueden volver a empezar… pero vale la pena preguntarse si ese volver a empezar no se convierte en otro territorio de lucha a muerte, en otro derecho por el cual se tiene que rogar….
La foto: Martín Chambi
09 may 2009 Dejar un comentario
in arte y publico, Hace tiempos: historia, La foto Etiquetas: arte, comprensión, El mundo, fotografía, historia, memoria
Un organista indígena… sobre esta foto se podrían escribir libros enteros.

NO HAY DERECHO!!!!!!
09 may 2009 Dejar un comentario
in cosas bacanas/cool things, educación Etiquetas: realidad
Si creyeron que la señorita Antioquia con su “hombre con hombre, del mismo modo, en el sentido contrario…” se llevaba el premio a la más bruta, pues no!!!!
Ha sido desbancada por esta otra “genio”!!!!:
La confundida es otra, cariño…
Hace tiempos: la familia
09 may 2009 Dejar un comentario
in educación, El mundo, Hace tiempos: historia, Historia de Colombia Etiquetas: comprensión, El mundo, historia, Historia de Colombia, realidad, sexualidad
Las discusiones sobre la familia parecen desenvolverse más sobre lo que muchos desean que sea, que sobre lo que ha sido.
La variedad de experiencias con la familia debería alertarnos sobre la multiplicidad de ese conjunto de personas y sobre la diversidad de criterios que funcionan como cohesión, criterios suficientemente fuertes para que uno los considere parientes. Pero al parecer nadie se da por enterado de la infinidad de combinaciones que la categoría “familia” puede designar.
De ahí que muchos piensen que eso de papá-mamá-hijos sea lo usual… cuando la realidad es otra. Una familia puede estar hecha hasta de dos papás y dos mamás, o sino pregúntenles a los hijos de padres divorciados y vueltos casar, cosa que en Colombia era, hasta hace algunas décadas, un horror… O puede estar hecha de una mamá, abuelos, tíos y ni sombra de papá, como en las familias de mamás solteras .. o con sólo el recuerdo de papá, como cuando éste fallece… o hasta sin mamá… en fin, la realidad es que la familia colombiana ha tenido cambios y variedad desde hace rato.
Ha llegado a incluir las familias con padres homosexuales, aunque a los conservadores ni les guste pensar en que eso de ser homosexual y criar hijos pueda ser compatible. Y como en Colombia, país conservador, tenemos instituciones conservadoras que prefieren el orden ideal a la realidad de la diversidad, las familias con padres homosexuales también deberán luchar por su derecho a ser familias “normales”:
Ordóñez se ciñe literalmente al artículo 42 de la Constitución, en el que se dice que la familia está constituida por “la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla”. Tomada al pie de la letra, la Constitución implica que una pareja de homosexuales que conviven en el tiempo no puede ser considerada una familia. Y como sólo las familias tienen derecho a la adopción, a los homosexuales les está prohibido.Los análisis de la socióloga Ligia Echeverri, alumna aventajada de la precursora en los estudios sobre la familia, Virginia Gutiérrez de Pineda, dan fe de las rápidas transformaciones en el seno del denominado “núcleo fundamental de la sociedad”. Existen en el país familias legales que se hicieron en el matrimonio católico o civil; familias de hecho —en las que no media el matrimonio— conformadas por concubinatos, madres solteras y uniones libres; así como familias nucleares completas e incompletas.
El cambio es algo que asusta a los conservadores, básicamente por que no pueden evitarlo ni mucho menos controlarlo. Usualmente el cambio se ha mantenido subterráneo, como algo que pasa en gente que “no es normal”, que “no es como nosotros”. Con ese discurso se ubica el cambio en un territorio seguro, es decir, lejos de lo familiar donde no puede alterar nuestra visión del mundo. Cuando el Procurador Ordoñez y compañía tildan a los homosexuales y a las feministas de anormales, antivida, antisociales, animales, etc. los ubican en un lugar que a muchos les gusta: lejos de la “buena sociedad” donde “nada pasa”.. es decir, donde nada se comenta, donde “nada” -es decir, lo cambiante-, logra el estatus de legitimidad necesario para que se hable y se admita. Con esa actitud, cualquier debate va perder seriedad y va a ser un riesgo por los argumentos expuestos:
El debate sobre la conveniencia de la adopción de parejas del mismo sexo es sin duda controversial, no sólo aquí sino en el mundo entero. Pero ese debate debe darse abiertamente, al margen de las enseñanzas religiosas o las creencias particulares de nuestros dirigentes, cualesquiera que ellas sean. Eso es lo que corresponde a una sociedad laica y moderna.

Foto familiar: un abuelo, su hija y sus nietos. Fotógrafo: Melitón Rodríguez.
Y en una sociedad laica y moderna se deben escuchar los dos lados del debate y cuestionarlos hasta el cansancio, si es necesario. La adopción y crianza de niños por parejas homosexuales ya ha sido investigada y debatida en varios países europeos y los pros y los contras se siguen discutiendo con la ayuda de expertos, no sólo con las ideas o sentimientos moderados o histéricos que se puedan tener al respecto.
A favor de las familias con padres gay, están estos argumentos:
“El respeto a los demás y la tolerancia” es uno de los valores centrales de la educación en estas familias, caracterizadas además por “niveles altos de afecto y comunicación y niveles generalmente bajos de conflicto”.
(…)
Según esta profesora de Psicología evolutiva de la educación, en la Universidad de Sevilla, “la clave se encuentra en la dinámica de relaciones dentro del seno familiar, en el compromiso con el desarrollo y crecimiento del niño. Se trata, por tanto, de la calidad de vida más que de la estructura familiar.
Una familia gay en la revista The Advocate.
Además otras investigaciones han demostrado que los niños criados por padres gay aprenden el respeto a la diferencia de los otros, algo fundamental en la apreciación de los derechos civiles de cualquier sociedad; esto está relacionado con el nivel cultural y profesional de los padres gay, usualmente alto. También se ha demostrado que, económicamente, estos hogares están formados por adultos que están en mayor disposición de proveer bien a sus hijos.
Claro, los argumentos en contra también merecen ser escuchados:
“Yo lo que deseo para un niño es que tenga un padre y una madre. Para su identificación y la maduración de su personalidad necesita un modelo femenino y masculino, no un modelo de género sino también de sexo, diferenciado anatómica y psíquicamente”, añade de forma contundente Paulino Castells, doctor en medicina y psiquiatra experto en temas de familia
(…)
“El homosexual tiene una identidad lábil. Quiere un relación en espejo, busca una continuidad de sí mismo. Y eso es lo peor para el desarrollo de un niño, para que pueda crecer como persona armónica e independiente”.
¿El homosexual tiene una identidad lábil? eso, por ejemplo, es otro elemento que debe discutirse cuando se trata de criar hijos.
Pero creo que estaremos de acuerdo en que tanto la crianza por padres heterosexuales como homosexuales debe tener el mismo nivel de discusión.
Un paso adelante, dos saltos atrás: el aborto en Colombia.
06 may 2009 Dejar un comentario
in educación, Historia de Colombia, Pensamientos Etiquetas: comprensión, el cuerpo, Historia de Colombia, Pensamientos, sexualidad, violencia
Los colombianos liberales estuvimos con los ojos anegados en llanto, gritando de horror y aguantando el aliento cuando se discutía sobre quién iba a asumir como Procurador General de la Nación. Ante la figura siniestra y ultraconservadora de Alejandro Ordoñez, que había realizado una gran campaña para lograr este cargo, no cabía hacer otra cosa que rezar… pero nada conmovió a los poderes que son: Ordoñez asumió como Procurador y así empezó el retroceso en las pocas libertades que se habían logrado.
Al ser ultraconservador, entre las primeras medidas que ha entorpecido está la ejecución de la despenalización del aborto en tres casos: violación, incesto o grave riesgo para la madre:
Una vez elegido, el Procurador sacó el conejo del sombrero: nombró a Ilva Myriam Hoyos, reconocida jurista conservadora y declarada enemiga del aborto, como Procuradora Delegada para la Infancia, la Adolescencia y la Familia. El problema, claro, es que entre las obligaciones de la doctora Hoyos está velar porque los funcionarios públicos cumplan con el fallo del aborto que tanto repudian.
Cuando salió el fallo despenalizando el aborto en esos casos, se abrió una luz de esperanza para muchas mujeres. También se comenzó un debate entre aquellos “pro-decisión” y los “anti-aborto”, en la que se esgrimieron numerosos argumentos. Lo central es que en esta discusión no se alcanzó a definir bien el arma legal de “objeción de conciencia”, y muchas instituciones y profesionales de la salud no cumplieron con el fallo aduciendo este argumento. Con las dificultades puestas por el procurador, acceder a este derecho se ha vuelto mucho más difícil y muchas mujeres están en peligro…
Aquí es donde el asunto deja de ser una pelea entre abogados y se convierte en una tragedia social. Porque, como lo mostró hace poco la prestigiosa revista médica The Lancet, la sentencia se ha quedado en el papel y las mujeres siguen teniendo que arriesgar su vida en centros clandestinos para interrumpir el embarazo. Las cifras son contundentes: en los tres años de vigencia del fallo, se han practicado sólo cerca de 3.000 abortos seguros en los eventos permitidos por la Corte, mientras que los abortos clandestinos (legales e ilegales) están entre 320.000 y 450.000.

Mónica Roa, abogada colombiana líder de la despenalización del aborto.
Entorpecer y esforzarse para que este derecho femenino a decidir sobre la reproducción no se cumpla, es un atentado a la integridad física de las mujeres. En un país como Colombia, donde las mujeres son botín de guerra y arma de combate al ser violadas y abusadas, imponer la procreación de niños hechos a la fuerza es un atentado a la vida, sí, no sólo de las mujeres sino también a la de los niños que pueden ser víctimas de enfermedades congénitas -de nuevo, en un país con servicios de salud deficientes-, o lo que es peor: víctimas de desamor. Y los niños saben cuando son odiados, cuando son despreciados… y las consecuencias son terribles.
El aborto no es ningún fenómeno en Colombia. Ya se han hecho estudios en los que historiadores y antropólogos han mostrado cifras que indican que el aborto y el infanticidio eran métodos de anticoncepción muy usados; las razones para esto eran múltiples: la miseria, el abandono, el cuidado de la honra, la venganza… pero las más predominantes eran la miseria y el cuidado de la honra. En estos casos los peritazgos dejaban en claro que el bebé concebido y abortado/asesinado había sido fruto de violación, de abuso de poder o de ingenuidad de las muchachas.
Los métodos abortivos, así como los anticonceptivos, pertenecían al amplio mundo de la medicina popular: “bebidas calientes”, “yerbas”… recetas familiares pasadas entre mujeres que sabían que no todos los niños vienen con un pan bajo el brazo. Eso implicaba que las usuarias de estas fórmulas tuvieran problemas de salud e incluso sufrieran envenenamientos y fuertes hemorragias que podían matarlas.
Al parecer, se quiere perpetuar este estado de cosas. Al parecer, a muchos de los que le parece inmoral una mujer que opta por el aborto, no les parece inmoral un niño abandonado, terriblemente enfermo o marcado por la falta de amor y del abandono.
La foto: Richard Avedon, Marilyn Monroe
04 may 2009 Dejar un comentario
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¿Quién quiere ser una diosa sexual hollywoodense?

Porno femenino
04 may 2009 Dejar un comentario
in cosas bacanas/cool things, El mundo, Hace tiempos: historia, Pensamientos Etiquetas: arte y publico, cine, el cuerpo, historia, realidad
No se sabe mucho de mujeres pornografas o al menos, de escritoras eróticas… aunque se podrían incluir en esa segunda categoría a escritoras como Corín Tellado, que en sus últimas novelitas incluyó la sexualidad de modo más frecuente. Claro, se tiene a Anais Nin, que hizo del sexo y de la escritura erótica un medio muy complejo para conocerse como mujer y como ser humano, tanto en soledad como en relación con los otros, hombres y mujeres.

Anais Nin, escritora.
Claro, la sexualidad también ha sido parte de la exploración femenina cuando su creatividad se despliega… al fin y al cabo, durante siglos experimentamos las traumáticas y a veces mortales consecuencias de su ejercicio, llamadas “embarazo” y “maternidad”.
Desde hace algunas décadas, la maternidad dejó de ser el precio obligatorio a pagar por el disfrute de nuestra sexualidad, gracias a la invención y comercialización de la píldora anticonceptiva. Claro, ya existían métodos anticonceptivos, algunos médicos y otros populares, pero su efectividad no era muy probada. La píldora ha probado ser cada vez más efectiva y además es buena para contrarrestar varias enfermedades femeninas…
Gracias a esta invención, la sexualidad femenina ha podido independizarse más abiertamente, ha podido crear espacios nuevos para desplegarse y re-crearse, así como para manifestarse en todas sus formas. De hecho, la sexualidad femenina se ha revelado como algo sumamente rico y complejo, pues parte de la diversa experiencia física femenina, que se ha caracterizado por su riqueza senestésica.

Raul Bova... sin ropa... esta imagen circula ampliamente...
La pornografía, que había sido el reino indiscutido de las fantasías masculinas ha empezado a ser planteado en clave femenina. No voy a entrar en la crítica a la pornografía de y para hombres, no me parece necesario -y no tengo tiempo… el hecho es que ya hay cine porno para mujeres, que se nutre de las experiencias y las fantasías sexuales y eróticas femeninas y las presenta en historias no sólo excitantes, si no también creíbles:
¿Cuál es la ética y la estética que usted propone en su trabajo en el cine porno?
El cine X hecho por hombres para hombres es porno, y el porno tiende a ser aburrido, feo y repetitivo. Yo hago películas con sexo, hechas desde una perspectiva femenina para un público femenino. Todo es diferente: los actores, el guión, el papel de la mujer, la decoración, la música, el sonido directo, la manera de rodar el sexo…
Estas son las palabras de Erika Lust cineasta que hace porno femenino, o si lo prefieren, cine erótico para mujeres.
Este cine tiene toda una propuesta y una lógica en la que juegan no sólo las fantasías eróticas, también las búsquedas por crear espacios desde la experiencia femenina:
Queremos ver a hombres modernos que compartan nuestros valores, que respeten a las mujeres, hombres que nos resulten atractivos, no hace falta que sean príncipes azules. Es sabido que las mujeres podemos fijarnos en hombres que no son atractivos a primera vista, y apreciar otros valores no sólo estéticos, como su personalidad y su espíritu. Y de vez en cuando hasta podemos querer ver a dos hombres juntos. Tampoco queremos ver personajes femeninos que pertenecen al imaginario colectivo masculino, y a su mundo fantástico ideal sexual: putas, prostitutas, babysitters adolescentes cachondas, alumnas con coletas, minifaldas y bon bon bums, ninfómanas, animadoras del equipo que se follan a todo el banquillo, camareras multiorgásmicas, vigilantes de la playa neumáticas… ¡Nooo! ¡Ya basta de putificarnos de esa manera en vuestro cine porno, chicos! O mejor dicho, seguid haciendo ese cine, habrá a quien le guste, yo y otras mujeres modernas queremos vernos reflejadas a nosotras mismas en nuestro nuevo cine para adultas. Queremos ver a la dueña de un restaurante, a una ejecutiva inteligente, a una jefa de Estado, a una madre soltera, a una madre casada, a una diseñadora gráfica, a la vendedora de una erotic boutique… Queremos ver a mujeres normales protagonizando historias de sexo reales, donde la intimidad sea la clave, donde conozcamos a los personajes antes de verlos en acción.

Erika Lust, cineasta sueca de "cine erótico femenino"
Dosis de personalidad (II)
04 may 2009 1 comentario
in educación, El mundo, Historia de Colombia, Pensamientos Etiquetas: comprensión, el cuerpo, historia, Historia de Colombia, Pensamientos, realidad
La historia oficial occidental se ha caracterizado, entre otras cosas, por insistir en la linealidad de los procesos y de la realidad… claro, solo hay UNA realidad.
Por lo tanto, admitir que hay medios que pueden dar cuenta de otros tipos de realidad es algo que no combina muy bien con la intención de promover e imponer un solo tipo de mundo. De ahí que la inserción de estimulantes y psicoactivos en los consumos de las personas haya constituido y siga constituyendo un grave problema político para los Estados y todas sus maquinarias de defensa. Al parecer, admitir que se puede ejercer en ciertos momentos un estado alterado de conciencia -y por ende, de realidad, y que además se puede aprender de él para el estado de vigilia, es algo que a muchos les suena peligroso. Aquí nos topamos con la idea de control, una idea querida y hermosa para muchos, por la que vale la pena hacer cualquier cosa…

Michel Foucault, historiador... sus investigaciones ayudan a entender los puntos de vista de la antipsiquiatría
La “otra realidad”, aquella que se logra por medios artificiales que alteran las funciones biológicas, se ha comprendido como un monopolio. Claro, al ser un monopolio, tiene sus condiciones de exclusión y para tener una idea de esta exclusión, las palabras tabú y pecado pueden servir de sinónimos. Ahora bien, en el mundo moderno, supuestamente más alejado de la legitimación religiosa, las palabras tabú y pecado han sido remplazadas por enfermedad y vicio. Tienen la misma carga y busca la misma meta: excluir del acceso a la “otra realidad” a “los demás” y prevenir el aprendizaje en otras esferas que se salen del control institucional. Michel Foucault, en sus investigaciones históricas sobre la locura, la sexualidad y la medicina (para cuya aplicación desarrolló el término “medicalización”) señala insistentemente en el gran esfuerzo disciplinatorio y civilizatorio que se busca con el desarrollo y aplicación de diversas pedagogías, técnicas y terapias médicas que buscan sanear/controlar. Según Foucault, llega un momento en que la medicina deja de preocuparse por la enfermedad y pasa a preocuparse por el rol social de la enfermedad como fuerza disolvente de los vínculos sociales que promocionaría el Estado; en su libro “Los Anormales”, dice lo siguiente:
“(…) la psiquiatría siempre funcionó, a partir del siglo XIX, esencialmente como mecanismo e instancia de la defensa social. Yo había tratado de mostrarles hasta qué punto las tres famosas preguntas que en la actualidad se hacen a los psiquiatras que testimonian en los tribunales: “¿El individuo es peligroso? ¿El acusado es pasible de castigo?¿El acusado es curable?”, tenían poco sentido en relación con el edificio jurídico del código Penal tal como funciona todavía hoy. Preguntas sin significación con respecto al derecho, preguntas que tampoco tienen significación con respecto a una psiquiatría que se centre efectivamente en la enfermedad; pero que tienen un sentido completamente preciso cuando se plantean a una psiquiatría que funciona esencialmente como defensa social o, para retomar los términos del siglo XIX, como “caza de degenerados”.
Proyectos de ley como el que actualmente cursa trámite en el Congreso colombiano, con el que se busca reformar el artículo constitucional que permite el uso personal y privado de psicoactivos, hace gala de este entendimiento de la medicina que denuncia Foucault. Al penalizar no sólo el consumo público sino también el porte en lugares públicos, se incide en el consumo privado de estas sustancias. Y de sustancias psicoactivas o psicotrópicas, pasan a ser estupefacientes; es decir, a ser susceptibles, según la ley, de control penal y médico… este último forzado sobre el “delincuente/enfermo”.
Curiosamente, esta política médico-penal ha sido rebatida por la Comisión Latinoamericana sobre las drogas y la democracia, que denuncia en su último reporte el fracaso de la política de persecución a a la producción, el tráfico y el consumo de drogas, pues los niveles de reorganización de las redes criminales que se sustentan con este negocio ilegal manifiestan una versatilidad impresionante, apoyada por la flagrante corrupción administrativa que surge de las alianzas con el crimen organizado.
¿Entonces, la prohibición de la droga se hace para tener control sobre la gente?
Ciento por ciento ese es el motivo. No tiene nada que ver con prevenir supuestos daños en la salud. Y llamar a las drogas dañinas es una tontería, es como decir que es peligroso tocar un cable de electricidad de alto voltaje. Hay muchas cosas que son peligrosas pero no son prohibidas. Como fumar cigarrillo, por ejemplo. Y la gente fuma legalmente, aunque sea más dañino que muchas drogas. Es algo así como una religión secular. Algo similar al anti semitismo o el racismo.

Antanas Mockus, filósofo y político colombiano, integrante de la Comisión Latinoamericana para la democracia y las drogas
Las políticas restrictivas en Colombia no son algo nuevo. Siendo una sociedad profundamente conservadora, hasta las políticas liberales están impregnadas de esa mentalidad restrictiva y conservante que admite la idea de la libertad, pero que se espanta ante su práctica.
El tono de estas restricciones desde el Estado lleva la tranquilizadora impronta del orden por el bien común, idea que para muchos es muy positiva, pues significa la ansiada paz y el deseado orden.
Sin embargo, ¿vale la pena un orden en el que hasta lo más privado es sujeto de control?


Nos han dicho...